martes, junio 23, 2009

Lo que se liga con perro...

Paseo con Galleta por las afueras de la periferia madrileña. Como cualquier rincón de la capital del reino, está lleno de gente caminando, corriendo, montando en bici o destrozando el mobiliario urbano.

Por la misma acera por la que yo avanzo se acercan tres señoras jubiladas a paso presuroso cuando, de repente, una de ellas mira a Galleta y huye despavorida corriendo campo a través ante el estupor de sus amigas.

A un kilómetro de distancia, la señora grita “¡¡Qué miedo!! ¡¡Me da mucho miedo el perro!!”

Yo, sujeto a la fiera y llamo su atención para que, con sus superpoderes, Galleta no mate a esta señora con los rayos X que emanan de sus ojos o con el fuego que sale de su garganta...

He aquí la bestia:



A mi me dijeron “ya verás cómo ligas con perrito” y en lo que llevo de mes, he discutido con una gitanilla porque Galleta se ha metido en una fuente, una señora ha estado al borde del infarto por el terror que voy sembrando, hemos huido por el parque Juan Carlos I ante el temor real de ser linchadas por practicar Galleta el sano deporte canino de “robo de zapatos” y hace dos días un señor intentó hacer blanco en nosotras con una cometa.

Definitivamente... creo que nunca he tenido tantos enemigos anónimos.

Si a todo esto le unimos que yo, cuando saco al perro, me visto como una indigente que hubiese sido pisoteada por dos manadas de bisontes, el único sector de la población mundial con el que podría ligar es el de los muertos, los musgos y los líquenes.

martes, junio 16, 2009

Manila

Pues no.
No me han secuestrado los teleoperadores de Movistar para inmolarme. Tampoco estoy contando los chicles que hay pegados las baldosas de la Puerta del Sol, ni tejiendo una colcha.

Tengo taaaanto trabajo que ya ni me estreso, sin embargo mi cebrero está saturado de tantas cosas en las que pensar, de tal modo que me olvido cosas tan importantes como peinarme o respirar. Hay días que creo que ya he echado de comer a Galleta y me sorprendo cuando la pobre se come (literalmente) la alfombra porque no, no ha comido. Otros días, los más, ante la duda... come 5 veces.

Las vacaciones están cerca y es mi único consuelo. Este año toca el sur de Francia y, por supuesto, Galleta se viene a sembrar el terror entre las orondas ocas.

Mamá Tirita acaba de volver de Gandia de estresarse en la playa (sí, de estresarse, que mi madre sólo se estresa en vacaciones) y ahora está recordando con melancolía su viaje por Italia:

- Claro, que Roma es muy bonito, pero anda que no es bonito Venecia, Florencia o Manila...
- ¿Manila? ¿Cuándo has estado tú en Manila?
- Pues el año pasado, que fuimos a Roma, Venecia, Florencia y Manila...
- ¿Y no será Milán?
- Ehmmmm

 
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