jueves, mayo 29, 2008

Oyendo voces...

Hoy, una vez más, he tenido la sensación de que mi madre era una personaje de la Rue del Percebe... de esa España profunda que resulta inverosímil...

Hoy, hemos descubierto que tenemos contestador en la oficina. Normalmente yo llevo la centralita desviada a mi móvil, así que sólo había cuatro mensajes y todos de... mi madre.

Mi jefa se ha acercado a mi con cara de confusión y me ha dicho "Hay un mensaje muy raro de una señora. Creo que es para tí"...

MENSAJES TELEFÓNICOS DE MI MADRE EN EL CONTESTADOR DE LA EMPRESA

Mensaje 1: "... ¿Nuria? ¡Nuria! (murmullos y reproches susurrantes)..."

Mensaje 2: "... ¿Nuria? hija mía, pero tu no trabajas una "miaja"..."

Mensaje 3: "... Bueno, pues nada: que resulta que ha llegado una carta para tí del ministerio de trabajo y no la he abierto, pero así, a trasluz, es de la información para la renta, así que, si quieres, vente a por ella... Que me marcho a la gimnasia y te dejo un bote de pisto en la nevera por si vienes, que me tienes preocupada con la anorexia (¿?), que no me cuentas nada... ¡¡Ah!! que ha llamado tu hermano y me"
(Se corta)

Mensaje 4: "...vaya porquería de contestador, que poco tiempo dura. (Comienza a hablar MUY rápido) Que tu hermano dice que no sé qué de la una bici, que le llames. Y por cierto, a ver si estás más tiempo en la oficina, porque a mi me dices que tienes mucho trabajo, pero no estás nunca y, yo no digo ná, pero pareces tonta tanto trabajar pa lo que te pagan, vamos, que soy yo y les iban a dar mucho por el saco... bueno, y que a ver si vienes a ver a tu madre, que digo yo, que he tenido una hija para que me cuide, porque tus hermanos ya tienen familia, pero tú, que estás sola y-lo-que-te-rondaré-morena, pues deberías venir a hacerme compañía y eso... Un beso."

domingo, mayo 18, 2008

Y otra más...

He asistido a un bautizo en el pueblo que vio nacer a Mamá Tirita entre aceitunas y almendrucos.

Me he sentado junto a ella y he podido disfrutar de un rato de reflexión justo al lado de una lápida que reza "Aquí yacen los asesinados por la horda marxista".

Curiosamente, no me salen eczemas por estar al lado de una virgen (de mentira) ni delante de una cruz.

Observo a una imagen de San Sebastián con esa pose "divina" y sus siete flechas y piel rosada y su ausencia de barba, al contrario que el resto de los santos, incluida la imagen de la virgen, que he de decir que en el susodicho pueblo tienen a la virgen más fea de la historia. Es una mezcla entre Frida Kahlo y... Frida Kahlo.

Ahora sí entiendo que San Sebastián sea el patrón de los gays.

El coro comienza a entonar una canción. Mamá Tirita no se la sabe, pero aún así, en su papel de sumisa cristiana, se siente en la obligación de cantar, y si puede ser, que además le oiga el Rouco Varela desde Madrid.

Mira un papel que le han dejado los compositores de cánticos religiosos, que no parecen saber que la media de edad de los asistentes es de 75 años, la prevalencia de cataratas es del 80 % y la velocidad de la lectura es 1 palabra/hora.

De este modo, Mamá Tirita suelta el papelito y comienza a hacer un ruido tal como "tarará-tarará" y va introduciendo palabras al azar como "alfarero", "sombrero" y "torrezno" ¡¿Torrezno?! ¿¡Ha dicho torrezno?!

Cuando intento formular la pregunta a Mamá Tirita me arrea un codazo y creo ver cómo mi bazo salta por los aires.

El resto de la celebración transcurre como todas: caramelos, lágrimas, el PP, el PSOE, las aceitunas, los niños...

"Pues el mío no habla aún... y se sigue haciendo pis" - dice la madre primeriza.
"Bueno, no te preocupes, La Tiri se hizo pis en la cama hasta los 13 años" - dice Mamá Tirita mientras se sirve otro vino.

¿¿¿¿????

Juro no recordar eso, pero igualmente no llevo la contraria a mi madre porque sé que eso me puede traer consecuencias graves como por ejemplo, haber sido un niño hasta los 10, haber matado a Kennedy a los 3 o seguir yendo a la guardería a los 32.

El hecho de que lleve todo el día llamando Leonor a la niña, que se llama Carolina, resta bastante credibilidad y yo puedo dejar de roer con nerviosismo el panecillo de mi vecino.

Tras los 18 platos, acude Mamá Tirita a mi vera con aires muy misteriosos.
Yo hablo de trabajo con la facción joven de la familia y me hago la interesante.

¡¡Toma!! ¡¡Un palillo para que te saques la comida de los dientes!!

En ese momento, sé, seguro, que mi madre en un mes acabará andando a cuatro patas y pintará bisontes en las paredes. Creo que vivir sola la está convirtiendo en un neardental, lo que por otra parte está bien: creo que en caso de un cataclismo, solo sobrevivirían mi madre y las cucarachas. Y luego solo mi madre...

miércoles, mayo 07, 2008

V vs. C

Y La Mujer Tirita manda un correo en nombre de su jefe con el siguiente texto:

Estimada *****: Si te parece bien, Paquito tiene un huevo el martes 12 a las 15:00"


Ipso facto, La Mujer Tirita sufre un ataque de risa y tacha su nombre de todas sus tarjetas de visita y donde pone 13 en los calendarios, pinta un 12.

Seguidamente, decide inmolarse comiento arenques hasta morir deshidratada.

Aclaración para rubias (y para Carlosmondovega -muack-): mi Paquito-jefe no se dedica a vender (ni poner) huevos, por lo que donde pone "huevo" ha de leerse "hueco". Por otra parte, el martes es 13 (oeoe). Estoy esperando respuesta.

martes, mayo 06, 2008

El halcón callejero versión cañí.

A mis 32 años me he comprado un patinete. Sí. Y no contenta con eso, además lo uso.

Hoy, después de salir del trabajo, me he desplazado desde Cibeles hasta la Sala Heineken a ver a Adam Green en mi flamante patinete y he bajado toda la Gran Vía tan contenta con mi iPod y me he imaginado, no sé muy bien porqué, como Peter Sellers en alguna de sus Panteras Rosas...

He de decir, que tres personas con las que me he cruzado, han demostrado su envidia, dos su pánico, una señora me ha llamado Ramón y un señor portero ha tenido tentaciones de empujarme y robarme, que lo he notado en su mirada aviesa.

Por lo demás, Adam Green es el humano con menos sentido del ritmo que he visto en mi vida, y se mueve así como con convulsiones, incluso estando borracho, que es su estado natural.

A pesar de no ser fan de Adam Green un señor me ha regalado el setlist sin ni tan siquiera pedirlo, por lo que he de sentirme afortunada.

También he de decir, que cuando Adam Green se ha bajado del escenario y ha ido entre el público cantando la canción de The Beach Boys "Kokomo" y se me ha agarrado a la cintura, yo no he tenido un ataque de emoción, si no más bien de pánico mientras repetía con mucho ímpetu "que no me ponga el micrófono..." porque entre cantar en plan "aguachigú" y hacerme la muerta, preferia la "b".

El concierto ha estado muy bien, a pesar de debatirme entre la diversión y la vergüenza ajena todo el rato.

 
ecoestadistica.com