miércoles, septiembre 26, 2007

Galleta.

Me incorporo al algodonal después de cinco días de playa en Menorca.
Nos hemos alojado en la mayor aberración arquitectónica y conceptual creada en Menorca en los dos últimos siglos: el hotel Almirante Farragut.

Como no hay otra forma de sobrevivir, nos hemos reído mucho viendo millones de cuerpos alemanes fosilizados en la piscina que solo volvían a la vida a la voz de "cocktail" y el programa (vertiginoso) de actividades tan variopintas como tiro al arco o el tradicional bingo español.

Hemos pasado días enteros leyendo en calas de doradas arenas y aguas cristalinas con pececitos luchando por no morir enredados entre mis melenas.

En la isla encontré a un perro-pequeño-de-mierda al que bauticé con el lustroso nombre de "Galleta" que parecía abandonado y tenía una mirada parcialmente triste, y digo "parcialmente", ya que tenía un solo ojo (no por mutación genética, sino que había perdido el otro)

Finalmente y tras hacer la oportuna reflexión, con mucha penita dije adiós a Galleta-el-perrito-tuerto que ahora debe de seguir dando vueltas por Menorca.

Mi vecina Chop dice que últimamente vuelco mis instintos maternales en los pobres animalitos indefensos, pero algo debe de fallar en mi instinto maternal cuando me limito a poner nombre a mi presunta prole mascotil para luego dejarles igualmente abandonados a su suerte, que probablemente sea mucho mejor que abandonarlos a la mía.

martes, septiembre 18, 2007

Contactos

Hace varios meses que estoy registrada en un portal de contactos.

Entro de vez en cuando, leo los mensajes que me dejan y si alguno me hace MUCHA gracia, contesto.

La mayoría de los mensajes son idénticos: "hola soy un chico de aquí Me gusta hablar y volar cometas. he leido tu perfil y me ha parecido muy original. eres muy graciosa y me gustaria saber si querrias quedar para conocernos. Blas era un limón".

Estos comentarios no suelen tener respuesta porque Blas no era un limón y porque las minúsculas y yo necesitamos a las letras capitales para justificar nuestra existencia.

Cuando leo este tipo de mensajes me da mucha penita pensar la ausencia de originalidad, sentido del humor o, al menos, el buen gusto suficiente para copiar y enviar una de las coplas de Jorge Manrique.

Ésta mañana, mientras tomo el café en la oficina recibo un correo electrónico.

Carlos, de Mérida, me manda un mensaje: "Te gusta hacer sexo?"

Contesto: "Me gusta más hacer la declaración de la renta, la verdad"

¿Alguien realmente espera tener éxito con tal táctica?
Ya puestos me podría haber preguntado cuántos agujeritos tengo en la nariz o si me gusta pillarme las tetas con las puertas.

¡¡¡¡Ojjjjjjjj!!!!

miércoles, septiembre 12, 2007

¿Tienes hambre?

Mike lo miró a los ojos y preguntó:
- ¿Tienes hambre? - y pareció querer decir al menos tres cosas.


"Un pequeño inconveniente". Mark Haddon.

A mi sólo se me ocurren dos...

domingo, septiembre 09, 2007

Onofre (Bere: no leas).

El Pleno del Tribunal Constitucional, compuesto por el Señor Don Gato, Presidente, ha pronunciado

EN NOMBRE DEL REY

la siguiente

SENTENCIA

Antecedentes

Estando La Mujer Tirita tomando cañas, tras tres cuartos de hora de maullar cual catwoman esquizoide animada por sus vecinos, estos dieron caza a un lindo gatito de no más de un mes de vida.

El lindo gatito (de nombre Onofre por decisión unilateral de La Mujer Tirita), acampó en la cocina de la interfecta (por decisión unilateral de sus vecinos), haciendo su nido en el stock de cervezas.

Mientras los testigos de tal evento se dirigían a La Mujer Tirita como "mamá", Onofre se zampaba una lata de atún más grande que él, para luego disfrutar de una larga siesta y varios retortijones.

Dándose la circunstancia (entre otras relacionadas con alergias de seres queridos) de que La Mujer Tirita olvida día sí, día no, cosas importantes como alimentarse, regar las plantas o incluso el número de pie que calza Norma Duval, no se consideró oportuno que dicho ser humano se hiciese cargo de otro ser vivo, tomando pues la decisión de intentar encalomarlo a algún vecino o bien soltar de nuevo a Onofre (antes de acostumbrarse a lo presuntamente bueno), en su hábitat natural, siendo éste el descampado de enfrente de casa de La Mujer Tirita.

A las 19:00 hora local, La Mujer Tirita perpetró el acto que se estudia en este tribunal y liberó a Onofre entre dos cubos de basura dejando los restos del atún para atenuar su culpabilidad, mientras murmuraba "mamá-mala".

Tras varias horas de intentar borrar toda huella de Onofre, a día de hoy, 24 horas después, ha sido imposible.

Como castigo divino de algún ser superior felino, La Mujer Tirita sufre de unos picores de la muerte que le han llevado a fumigarse con "Casa-Jardín" a partir de las 3 de la mañana cada, aproximadamente, dos horas.

La Mujer Tirita está aquejada de onofritis aguda con brotes de remordimientos.
O eso, o son pulgas.

Y en este mismo instante, Onofre está maullando bajo mi ventana y su gemido se clava en mis tímpanos con la misma intensidad que el silvido de un cuenco tibetano.

FALLO

En atención a todo lo expuesto, el Tribunal, por la autoridad que le confiere,

Ha decidido

No admitir las quejas y lloriqueos de La Mujer Tirita. "Merecido lo tienes", añadimos.


mp3The Kinks - Phenomenal Cat


Ya me veía yo dentro de cuatro años pasando el trago de que Onofre descubriera que en realidad yo no era su madre y decidiera buscar a la biológica.

viernes, septiembre 07, 2007

Y por fin... el plagio

Antes, para tener una presunta vida plena, tenías que plantar un arbol, escribir un libro y tener un hijo.

Si a un jovenzuelo de hoy le dices esto, se descojona. Hasta yo me descojono.

Plantar un árbol... ¿Para qué? ¿Para que venga algún psicópata a quemarlo? ¿Para que David lo apuñele en nombre de su amor por Mónica y grabe un corazón? ¿Para que los perros hagan pis? ¿Por qué fomentar el sufrimiento de un ser vivo? Para eso ya tenemos al gobierno, que tiene una amplia experiencia como ha demostrado con, por ejemplo, la instalación de los radares (un-dos-tres-responda-usté-otra-vez).

En cuanto a lo de tener un hijo, esto sólo es factible si cabe en un bote y puede alimentarse de pelusas, que en mi vida no hay ni espacio ni presupuesto.

Y ya lo más es escribir un libro. ¿Acaso la gente compra libros? y lo que es más importante... ¿los lee? No. Hoy tiene sentido escribir un blog o en todo caso tener un personaje en Second Life que escriba libros, que por supuesto no serán libros-de-mierda, serán super-ventas tipo "El primo lejano de Harry Potter y las cebollas explosivas" (o similar).

Yo ya me podría morir feliz (tremenda estudipez de frase).

Salgo en un libro-de-mierda y además tengo un blog... y no un blog cualquiera, un blog con sus trolls-toca-pelotas y, además, me plagian. ¡Sí! Me plagian.

Aquí (estaba).

Y aquí el original.

¡Qué cosas! ¿Pero no había nada mejor que plagiar? Ana Rosa Quintana al menos no tendría el morro de reclamar su autoría, pero ¿yo?... ¡Yo! Que como todo el mundo sabe tengo un ego con el que podríamos reflotar lo que queda del Titanic... ¡Hombrecoñoya!


mp3MIA - Paper Planes

martes, septiembre 04, 2007

La vuelta al cole.

Se acaba el verano y todo vuelve a la normalidad.

He salido de la oficina a las 14:58 y a los cinco (5) minutos me he dado cuenta de que me había olvidado el bolso. He decidido dar la vuelta en la primera salida y he pasado por Barajas, por la T4, por la torre de control, por el pueblo con el nombre más tonto de la historia (Paracuellos) y cuando he llegado a la oficina, había recorrido 34 kilómetros y era la hora de la merienda.

En la tele anuncian la colección de cascaras de huevos famosos y en la primera entrega, por 5 euros adquieres el valiosísimo 0,2% de un huevo de la Caponata (o algo así).

Vuelvo a la vida deportiva para intentar eliminar la grasa de mis codos para que no parezcan rodillas y me apunto a algo que se llama "acondicionamiento físico" donde, por lo visto, algún día jugaremos a hockey (¿?).

A las 6:48 hay atasco para coger el ascensor.

Y vuelve el Gran Hermano.

Creo que voy a sufrir el síndrome postvacacional hasta, más o menos, abril del 2008.

 
ecoestadistica.com