jueves, mayo 31, 2007

Planes, planes, planes...


Este año me voy de VACACIONES.

En los últimos tres días he pasado por Brasil, Corfú, Gambia, Madeira y Samaná (que no sabía ni dónde estaba, lo confieso).

Me voy sola. Sola yo y mi suplemento por la habitación individual.

Hay que reconocer que el mundo no está hecho para los "singles": solo hay que ir a la frutería y mirar una sandía. Con una sandía vulgar, mis pelusas y yo podríamos alimentarnos un mes y medio. Parece mentira que con los avances de la ingeniería genética, no se hayan inventado ya sandías-para-soleros con el tamaño de un coco.

Ayer, al comentarle a Mamá-Tirita el plan confuso de mis vacaciones, me preguntó: "¿Con quién vas?" y yo sólo supe decir... "con gente", para evitar el sermón sobre los peligros de viajar sola, de comer sola, de ducharse sola y de meter los dedos en un enchufe sola.

"Eso ya me lo imagino, no pensaba que te fueses con un rebaño de cabras... pues vayas donde vayas, ten cuidado con las guerrillas, que ya hay guerrillas hasta en Huesca".

En fin, vaya donde vaya, tendré que aprender la palabra "bragas" en el idioma local de mi destino, ya que, según las últimas encuestas del Cosmopolitan, es la palabra que más puertas abre.

Por cierto, ¿Blas era un plátano o un limón?

Ya somos Melrose Place

La mayor parte de la gente quiere vivir en una comunidad apacible y tener unos vecinos anónimos con los que no relacionarse.

Pues bien: vivo en un infierno.

Definitivamente, mi comunidad de vecinos se ha convertido en Melrose Place.

Estoy volviendo a la infancia. Tengo más o menos la misma actividad que cuanto tenía 8 años, pero con alcohol.

La mitad de las tardes suena el portero y oyes una vocecilla al otro lado que te dice "¿Bajas?" y si a los 8 años cogías la goma de saltar, ahora coges la botella de Ballantines bajo el brazo y sales de tu casa siendo consciente de que vas a volver tarde y de lado a lado del pasillo.

¿Que te pilla en pijama? Da lo mismo, total, no sales de la comunidad. La posibilidad de que alguien te vea con el pijama de gatitos y la botella bajo el brazo (o una paellera, o unos bocatas, o una bolsa de hielo...) es mínima. Evidentemente, es mínima, pero siempre se da.

Entras en el ascensor con el pijama y con una botella bajo el brazo y te miras en el espejo pensando "¡¡Dios!! Parezco un Teletubbie venido a menos".

Mientras viajas al primero rezas para que el ascensor no se detenga y de repente, en el tercero ¡Zas!, se para. Entra un señor con bigote que te da las "buenas tardes" muy serio que se lleva la mano a la cartera, no sé muy bien si por si le robo o por contemplar la posibilidad de contratarme para satisfacer alguna fantasía sexual enfermiza.

Es posible que me retiren el derecho a voto en las reuniones de vecinos.

Todo ésto no sería ningún problema si no fuese porque el miércoles me levanté con cáscaras de cacahuetes hasta en el pelo y con una resaca considerable; no sería un problema, si no fuese porque esta vida social tan activa implica desorden y mis pelusas ya necesitan vacunas para defenderse de los líquenes y no sería un problema si no fuese porque, como dice mi vecina Chop, ya estamos tirando de fondo de armario de cuando escuchábamos New Kids on The Block.

Voy a empezar a utilizar la lavadora como mueble-bar para darle alguna utilidad al cacharro.

Y qué decir de la alimentación... tengo algo que parece un pollo en la nevera que si lo meto en la Termomix, me sale un gazpacho.

miércoles, mayo 30, 2007

Tiri "La Profesional"

Ayer tenía que impartir un curso sobre cosas tontas.

Me lo propusieron por alguna razón que aún no tengo clara. Me he pasado una semana preparándome el curso, el material formativo, el dichoso Power Point y practicando en casa cómo repanchingarme en la silla y seguir pareciendo una profesional.

Como soy de naturaleza extremadamente tímida, lo paso fatal en éstos casos y aún, cuando tengo que hablar ante "alguien", me tiembla todo, la boca se queda como si hubiese estado chupando lijas durante horas y la voz me sale quebrada.

Saber que en el momento crítico me va a pasar ésto, me hace ir aún más nerviosa y así entro en el bucle del pánico.

Ayer, me disfracé de profesional y me fui al lugar del evento.

Repasaba mentalmente "No te pongas nerviosa: sabes más que ellos, ellos son las víctimas. En el peor de los casos, se aburrirán y nunca más te volverán a contratar. También puede ser que el auditorio se convierta en una jauría de feroces catedráticos que decidan arrancarme los órganos vitales a bocados..."

En éstas subía yo en el ascensor, ya casi con las lágrimas asomando a mis ojos y dispuesta a presentarme como "Buenos días. Soy Amparito y no merece la pena comerme".

Toco el timbre.
Se oyen pasos. Alguien abre la puerta y su cara me quiere resultar familiar...

De repente la persona que me ha abierto la puerta, comienza a hacer aspavientos y a reírse. Me conoce. Me conoce pero no por ser una profesional del sector de la Documentación... me conoce por ser La Mujer Tirita.

En ese momento, toda mi profesionalidad se desvanece y paso de "Buenos días. Soy una tía muy lista" a "Hola. Soy La Mujer Tirita y es posible que rompa algo".

Me vino muy bien que Anibilis estuviese allí y tener algo familiar y achuchable a lo que agarrarme para compensar la distancia que me separaba de un auditorio de profesionales del sector y de hacedores de artículos científicos.

Por lo demás, el evento fue un éxito: salí viva y cobraré por ello.

miércoles, mayo 23, 2007

Homenaje a mi Robert.

Hace meses, Mamá-Tirita me increpaba: "¡¡No puedes poner sólo tu nombre en el buzón, pordiosbendito!! Imagina que llega un fornido psicópata, mira lo buzones y cae en la cuenta de que en tu casa vive una joven sola e inocente como tú... serás carne de violación ¡¡Seguro!!".

Estuvimos barajando la posibilidad de poner "La Mujer Tirita y sus tres feroces dobermans", "La Mujer Tirita - coleccionista de cuchillos" o bien "La Mujer Tirita - Campeona Mundial de Karate". Ninguna le pareció adecuada.

Cuando su sugerencia fue repetida unas 500 veces, para calmar sus ánimos, le dije que había puesto un nombre en el buzón "¿Cual?", dijo ella, "Blas de Otero", dije yo. Y se quedó conforme.

Pero en una de sus visitas, pudo comprobar que no era cierto, que en mi buzón sólo aparecía mi nombre, en letras rojas y redondeadas, como yo.

Estuvo recogiendo firmas entre sus vecinas y amigas (El Clan de las Viudas, lo llamo yo), y por unanimidad decidieron que había que buscar un hombre ficticio con el que compartir buzón.

Finalmente y ante el placaje insalvable, he puesto en el buzón mi nombre junto al de Robert de Niro, lo que ha provocado unas cuantas risas entre el vecindario a la vez que unas cuantas visitas a mi casa de curiosos-de-mente-simple.

Ésta tarde al llegar a mi hogar tras una ocupada jornada de paro parcial, he visto que en el 4º2 vive una chica con Brad Pitt.

sábado, mayo 19, 2007

Mujeres y conducción.

Me sorprendo viendo un programa de motor. Ésto, en otras circunstancias, sería como escuchar una teoría de física cuántica o como entender la letra de la canción de El Puma "Pavo Real", pero ésta vez lo entiendo y, de hecho, me entretiene, oiga.

En junio sale al mercado el nuevo Rolls-Royce Phantom Coupé al que sólo le falta la Termomix para convertirse en el sueño de cualquier humano. Sonrío pensando que éste coche tiene más metros cuadrados útiles que mi pisín.

Hablan sobre los motivos de accidentes de tráfico. Tras sesudos estudios (¿!), han descubierto que otro de los motivos de siniestralidad en carretera, se debe a Margaret Astor: las mujeres utilizan los espejos retrovisores para maquillarse.

Yo, como no me maquillo, los utilizo para sintonizar la radio.

Ahora, la DGT prohibirá el móvil, el alcohol y el maquillaje. En los controles de tráfico, harán la prueba del algodón a las señoras. "¡¡Señora!! Éste lápiz de labios Pinaud N. 123 ha sido aplicado hace exactamente 2 minutos", ¡Hale! agua, jabón y 300 euros de multa. Lo veo venir.

Después de 6 años viviendo en la M-40, he visto gente maquillándose (no sólo mujeres), he visto gente mojando magdalenas en un café en vaso de plástico y he visto gente leyendo, bien el periódico, bien "El código Da Vinci". Incluso, una vez, me pareció ver un kiwi conduciendo, aunque luego resultó ser un Guarda Civil.

Durante un viaje a Murcia, hace años, en una carreterilla secundaria, topamos con un BMW que iba especialmente despacio. Era de noche y en la oscuridad, atenuada por nuestros faros, sólo veíamos la silueta del conductor. Largo rato después, tras varios zigzagueos, mucha distancia a 70 km/hora y diferentes improperios, vimos aparecer la cabeza de un copiloto, oculta durante todo el trayecto.

¿Y ésto cómo lo piensan evitar?

jueves, mayo 17, 2007

Musgos y líquenes.

El sábado fue el cumpleaños de Mamá-Tirita.

- ¡¡Mamá!! ¡¡¡Feliz Cumpleaños!!!
- Es mañana.
- ¿Pero no es el 12?
- Sí, pero el 12 es mañana.
- Que no, mamá...
- Que sí, coño.
- Pues nada...

Al día siguiente fui a comer y me saludó en jarras cual fallera: "Anda... te parecerá bonito... ayer, todo el día sola en casa. Menudo cumpleaños. Ten hijas, para esto..."

Después de la habitual comida dominguera con la jefa del clan, sin apenas tiempo para retirar el plato, comenzó con la sesión de quejas y sugerencias:

"El teleté ese... a ver si me lo apañas, porque hay un montón de canales y para ver el cifras y letras, tengo que buscar el canal en la chuleta (agita un papelito con todos los números de los canales del tdt) y no puedo ver el teletexto para ver cómo van las acciones de Endesa (que vendió hace tres años). Porque yo no quiero ver Médico de Familia, yo lo que quiero es ver los canales de siempre: Antena 3, Telemadrid, Telecinco y TVE, que yo no quiero ver nada más que Cifras y Letras. Y ya de paso, a ver si me escondes los cables detrás del armario (dos toneladas de armario, por cierto) y me pones Telemadrid en el tres, que es donde estaba en la tele, de siempre. Y otra cosa: el vídeo. Necesito que me pongas el reloj del vídeo, porque no tengo reloj y no sé qué hora es. Y ya de paso, la persiana no sube, la nevera no enfría y tengo pérdidas de orina".

El TDT está destrozando nuestras vidas. Llegó a casa en febrero, previa petición de Mamá-Tirita: "quieruntlt, quieruntlt, quieruntlt..."

Si le hubiese regalado unas raquetas y le hubiese dicho que la raqueta, junto con el mando normal de la tele, hacía el efecto de una parabólica, habríamos ganado tiempo y salud.

Y tras éste trance, ingresé en MI casa como quien ingresa en un sanatorio.

Anoche, ejerciendo de bicho-bola en el sofá y haciendo zapping, recalé en un canalillo adornado con una melena: La Tarrega.

Entrevistaba a una Miss Noséqué que había estado en Supervivientes y decía: "Es toda una experiencia. Hay que ir a un programa de estos para darte cuenta de que hay cosas en tu vida sin las que no puedes vivir y que en realidad, no son indispensables, por ejemplo, el móvil o la peluquería".

Soy una superviviente.

Una peluquería... no recuerdo cuando fue la última vez que fui a la peluquería... tendré que mirar el blog. No me acuerdo.

(me toco inconscientemente el pelo)

DIOOSSSSSSSSS ¿¿¿QUÉ ES ÉSTO???

Una horquilla pende desvalida y solitaria prendida a un par de cabellos rabiosos. Dos nudos cabelludos la custodian. Un goma abraza un mechón en un lateral de mi cráneo.

Llevo tres días sin salir de casa y me molesta la luz. Ya soy la típica parada.

Estoy convencida de que el número de parados no baja porque vuelvan a trabajar, sino que mutan en musgo.

jueves, mayo 10, 2007

Los gurús y las gurusas.

"Para Google, Federico García Lorca no es un gran pintor, es una cadena de caracteres"

Estoy en Santiago de Compostela en un congreso de "cosas de bibliotecas" y con ésta frase se abría la mañana.

Al oír ésta frase, mi fe en Google ha aumentado considerablemente mientras el gurú de las ontologías perdía de golpe tres niveles de carisma. La verdad es que Google se ajustaba más a la realidad que éste sesudo señor que sudaba con fruición encaramado al pedestal.

En éstos dos días, lo más interesante ha sido una conversación con un taxista que me ha tildado de "cojonuda" cuando le he dejado un euro de propina y el redescubrimiento de Peekaboom.

Peekaboom es un negocio disfrazado de juego. El inventor de este braguetazo de los negocios es un señor que ha creado un programita en el cual se muestra una imagen a dos jugadores aleatorios. Sendos frikis han de asignar una serie de palabras claves que describan la imagen.

Con éste juego ha creado un banco de imágenes descritas con lenguaje natural y revisadas por varios "jugadores", de modo que el motor de búsqueda recupera sólo los resultados relevantes.

Y hay empresas que ésto lo hacen pagando a documentalistas...

Éste proyecto ha sido presentado a Google y éste cerebrito se forrará.

Me muero de envidia ante éstas mentes brillantes que consiguen llenar sus neveras mientras otros se divierten amasando su pan.

Yo lo único brillante que tengo es la grifería de mi humilde madriguera, que como estoy en paro, está como los chorros del oro.

Y tras éste momento pseudo-intelectual, ya me siento con fuerzas para prepararme la oposición para conserje.

martes, mayo 08, 2007

Mareando la perdiz.

Pues ya me han finiquitado.
Casi tengo cardenales en la espalda de las palmaditas que he recibido de todos mis compañeros.

Por fin hemos pasado a mejor vida. Estas dos últimas semanas han sido una de las agonías más grandes de mi vida. Yo, que soy ñoña por naturaleza, me he pasado todo el día llorando por todos los departamentos y despachos demostrando que además de bajita, soy gilipollas.

Si alguno de mis insoportables compañeros, que me han apuñalado por la espalda, venía a decirme que es increíble, que soy una gran profesional y una pieza estratégica en la compañía (además de dar ambiente), yo, "!Bih! Drama y dolor", llora que te llora por los rincones hasta que me amenazaron con volverme recolocarme en el departamento de finanzas si no dejaba de babear y de gemir.

La última semana ha sido agónica por las ganas horrorosas de dar el portazo y mandar a Murcia a todos aquellos que han hecho lo posible por poner mi cabeza en la bandeja de los grandes manjares en la merienda de negros.

Y finalmente... finiquito y libertad. Bien mirado, pocas veces en la vida tendré la oportunidad de poder pensar con calma qué quiero hacer con mi futuro laboral, que el otro, no merece la pena darle vueltas.

Mamá-tirita ha vuelto a colocarse el sombrero de ala ancha de sheriff del condado e insiste a todas horas con que la mejor opción para mi futuro es prepararme una oposición para ser conserje. "Se vive muy bien", dice. "Y de seto en un jardín", digo yo.

Así que mi vida transcurre entre papeleos, vértigos, incertidumbres, pañuelos de papel y pequeñas dosis de optimismo que se liberan junto a las pocas endorfinas que fabrica mi delicado cuerpecillo.

Por fin tengo conexión y parece que es estable, así que espero poder volver a actualizar el blog y con él, mi ego y mi salud mental.

 
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