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El desastre.

Ayer tuve una reunión con un grupo "gafapastil" para colaborar en la creación de "algo" escrito y en papel. Presumo que me pagarán y asumo que poco.

Con la euforia del momento comencé a consumir cervezas como si el fin de la Mahou estuviese cerca y de repente.... nos vamos.

Me monto en el Metro dispuesta disfrutar de la lectura mientras pasan tantas estaciones como chinos hay en China.

Leo: "...el tercer hombre, había entrado en la casa y, no se sabe muy bien cómo, había conseguido acabar con la cabeza atrapada en un jarrón de loza..."

Necesito ir al baño.

Me quedan 7 estaciones de metro. Me arrebujo en mi asiento intentando distraer a mi cerebro para que no piense en el dolor y en la presión que tiene mi vejiga, que a estas alturas debe de parecer un pez globo en su mejor momento.
Un segundo y dos décimas después me doy cuenta de que necesito ir al baño URGENTEMENTE.

Comienzo a sudar con fruición y decido levantarme y pasear por el vagón mientras leo: "Es usted un vil paramecio. (uyuyuyuy) Le ofrezco una participación de diez mil (joderjoderjoder)…" levanto la vista de mi libro y todo el vagón me mira esperando que comience a cantar una canción de Medina Azahara o a pedir limosna porque esa puede ser la única razón para que alguien esté de pie en el metro.

Llega el momento crítico en el que aprieto las piernas. Todo el mundo sabe que, llegado este momento, ya no hay vuelta atrás, ya no podrás separarlas si no es para miccionar (o hacer pis, vaya). Así me bajo del metro, como si fuera una tullida con una pierna gorda acabada en dos pies. Me cimbreo hasta la salida susurrando "ayayyauyuyuyuyussssshhh" y cuando por fin respiro aire fresco, me encuentro en el único barrio donde no hay un bar en un radio de 500 metros.

Ya está. Me voy a morir aquí y ahora.
Tomo la decisión y la ejecuto.
En el primer rincón en penumbra que encuentro me bajo los pantalones y diciendo "que sea lo que dios quiera"… me libero.
Cuando levanto la vista aliviada, con la frente perlada de sudor frío, me doy cuenta de que estoy justo al lado de un semáforo que, como no podía ser de otra manera, está rojo.
Una pareja en un coche me pita, un motorista me saluda y hace su aparición la policía local. Mi humillación no me permite levantarme y saludo cual infanta.

Pero ahí no acaba el drama en dos actos.

Me monto en el metro la mar de relajada para proseguir mi camino.
Leo y me entero. Ya no solo son letras.
Cuando levanto la cabeza me he pasado mi parada y estoy en el final de la línea.
Miro la hora. 00:09. El metro en dirección contraria acaba a las 00:00.

Vale.

Salgo del metro y me encuentro en medio de la nada o lo que es lo mismo: un PAU.
A lo lejos, solo vislumbro edificios en construcción y grúas, todo es igual. No hay referencias así que me pongo a andar un poco al "tun-tun" confiando en que alguien me secuestre.
A los tres minutos abren una presa (o algo) y el cielo comienza a jarrear convirtiéndome al principio en Miss Camiseta Mojada 2007 y al final en una rata de agua.

Esto me pasa por salir de casa.

42 voces discordantes

Tremendo! Genial! Estupendo! Esto nos ha pasado a todas (ma o meno) alguna vez, pero usted lo cuenta como ninguna ;)

la proxima vez que me pase a mi intentare no acordarme de esta entrada de blog, o se me escapa el asunto ante la mirada de los inocentes viajeros...

Joder, qué aventura. Esto te llega a pasar hace treinta siglos en Grecia, y Homero escribe la "Tiritea" en lugar de la Odisea.

Bueno, dado que has escrito este post supongo que al final encontraste tu casa, ¿no?

Lo que no te pase a ti, ¿has pensado en salir en otro libro?

"Aventuras y desventuras de la mujer tirita y mama tirita."

Despues de secarme las lagrimas he recordado la ocasion en que me toco salir corriendo del coche, bueno, antes saque el coche de la calzada y haciendo parapeto con este y unos arboles (menos mal que tambien estaba en un pau, antes de entrar a la ciudad) y aliviar la tormenta gastrointestinal que se formó de la nada, recordad amiguitos, un paquete de pañuelos de papel en el bolsillo es tu mejor amigo.

¿Por cierto, te dieron el premio a miss camiseta mojada? ¿era con gatitos?

Por cierto... ¿Qué demonios es un PAU? A lo mejor todo madrileño lo sabe, pero lo siento, yo vivo en la Aldea del Arce.

Sí, pero tardé dos horas en hacer un trayecto de media hora... sólo me faltó un tornado, eso sí...

Un PAU es un bosque de gúas...es un programa de actuacion urbanística.

Cogen un pedazo de tierra enorme y se ponen a construir a lo bestia, por lo que los primeros que se mudan viven en calles sin nombre, no llega el teléfono, en el horizonte solo hay grúas y la flora autóctona es el cardo ruso y la fauna los obreros de la construcción...

Ahora que lo pienso, fijate bien donde señalaste el territorio, que a lo mejor luego sirve para hacer una demanda y te quedas con los terrenos, que nunca se sabe...

He caído en tu blog de aquella manera...y aquí me tienes desde hace casi una hora...creo que he llegado hasta abril2007. Seguiría. Pero tengo sueño.
....
...parece q incluso oigo maullar a Onofre....
en fin me voy a dormir.
Un saludin bloguero

A una buena amiga le pasó algo parecido, pero era un fin de año en Picadilly Circus y al lado de una pareja de esos típicos policias ingleses tan monos. Un momento para el recuerdo.

¡ La de veces que me ha pasado eso con la cerveza!.
Te bebes unas cuantas y de repente estás en mitad de la calle y es que, de verdad que te meas. Yo he ido a infinidad de portales.
Por cierto, eres genial, a ver cuando te descubren..

Necesitas un vespino!!!

Lo que necesito es una sonda...

Está muy bien, aunque ese uso de "fruición" no me acaba de convencer, ni siquiera como ironía.

Yo también he aprendido lo que es un PAU, que para mí hasta ahora sólo era la artista antes conocida como Selectividad.

¿Qué pasa? Yo gozo cuando sudo...
:P

Tienes razón... se me ha ido la pinza, pero ya no lo modifico que me da pereza... prefiero asumirlo.

Gracias.

Juasjuajuas!! al menos cuando empezó a llover ya no llevabas tus aguas dentro... imaginas el sufrimiento extremo??!!! jejeje!!!
Para próximas ocasiones, dentro del metro hay baños, sólo hay que pedirlos con cara de "No me aguanto más, o me abres o me meo aquí mismo" a los de las taquillas. Normalmente te abren... o te meas.

Desde luego, lo que no te pase a ti... ¡pabertematao! A mí cuando me dan ganas de esas y no tengo al sr. roca cerca me pongo a pensar en desiertos, en desiertos llenos de arena fina y caliente... o en tener sexo con Cristina Tárrega... se me quitan las ganas de tó.

Cosas en las que no hay que pensar en situaciones así:

- en un cubo de agua a punto de rebosar
- en un grifo goteando
- en un géiser calentito de Islandia
- En la factura del agua que tienes que pagar
- En el informativo de Sánchez Dragó

Besitos

Aisss mi niña tirita..yo también me he visto en una situación similar...solo que era aún verano, llevaba minifalda y un pedo del 15....Estaba en el paseo de recoletos y no era capaz de andar medio paso, porque me meaba como una burra...así que, me fuí por detrás de los bancos de hierro que hay, me senté en el bordillo de tal forma que la minifalda quedara a ras, me retiré en tanga con la mano, y pisssssssssssss......allí mismo me "liberé".
La suerte, es que a mí no me pilló nadie...hasta borracha soy discreta jajajjaja....

Misitos mi niña tirita.

A mí me gusta ver llover. :)

Ainnnnnnnnnnnnnnnnnnnn!!! Mus que te tengo abandonaíto!!!!!!!!!

Que he tenido un mes como de secuestro... lo juro... perdón, perdón, perdón...

XD Me ha encantado tu entrada (que no es lo mismo que me decir que me gustaría repetir tu experiencia) XD

A mí una vez me ocurrió algo similar con el tema "fecal", aunque tuve suerte de salir corriendo del metro y encontrar un bar como caído del cielo... Me dio tiempo a decir buenas tardes... póngame una manzanilla... ¿El baño? :P jijiji

¡Uy, y además ibas sin sujetador!

juer, y yo me quejo de lo mio...ufff

shaluditos

Moraleja:

Nunca, nunca, se sale de casa.

Yo volvía a casa una noche cuando me atacó el síndrome de la vejiga de mosca. Sola en el coche, barrio iluminado como para un carnaval, portal tras portal tras portal. Ni un sitio donde aparcar un momento, ni un arbusto discreto donde hacer un bajapantalónsubepantalón. En un minuto pasé de ir apretando las piernas a casi llorar cada vez que tenía que pisar el freno.

Menos mal que era invierno... alargué la mano al asiento del acompañante, agarré mi bufanda y (con muchísimo cuidado para no derramarme antes de tiempo) me la puse de pañal externo.

Uno de los mejores y peores momentos de mi vida.

P.S.: la bufanda era muy gruesa y de carchenilla, y absorbió estupendamente el impacto. La tapicería del coche ni se enteró. Acabé tirando la bufanda, pero antes estuve pensando en lavarla y bajarla de nuevo al coche. Nunca se sabe, ¿verdad?

¡¡Juer!! Qué paz da el anonimato de la red ¿eh? Que este tipo de cosas son de las inconfesables... jijiji

le iba a decir algo, pero me entraron ganas de...... y al volver se me ha olvidao

salud

pero, y al final, ¿cómo llegaste a casa?

¿¿Mojada??
Andando, claro... como una reina.
Suelo ponerme los cascos a tope y voy cantando y así se me hace más corto el trayecto además de evitar oir ruidos sospechosos donde no los hay y entrar en "modo pánico".

Buenos días.

Eres única!!!

Un abrazo linda!

Yo una vez (y no era una niña pequeña con los esfínteres descontrolados) no pude aguantar y a 100 metros escasos de casa se me escapó el pipí. Era eso o la muerte, así que mi cuerpo prefirió que volviera a casa en plan espía, escondiéndome tras cada container, a que me ingresarán por una explosión de vejiga :D

mear meamos todos, dentro o fuera de la taza, lo flipante es el placer infinito que se siente al liberarse de la presion sin importar ya el donde, casi eres feliz a cambio de abrir el grifo por unos segundos...
tremendo blog!
un beso

¿No habría sido peor que el chaparrón te hubiera caído en el vagón? ¡Qué suerte tienen algunas!
(Llegué a tu blog a través del de otro amigo, pero creo que lo visitaré más).

Joer, vaya aventura, todo por culpa de una micción inoportuna. Si es que tenemos que salir cumplidos de casa, que diría una tía mía. En su momento un autentico suplicio, pero muy divertido de leer :-)

Además de llevar una sonda en el bolso o bolsillo del pantalón, siempre tienes que llevar una cámara de fotos para ilustrar estos posts tan majos....

Claro... y un botecito para ir recogiendo muestras... ja!

Que tal la paternidad?

Ay, detesto el metro y estas anécdotas alimentan mi paranoia.

Respecto a la micción, me solidarizo; aquella que no haya sido pillada in fraganti en circunstancias perturbadoras, que levante el pubis o que tire la primera piedra.

;-)

Yo me convertí en 'Miss todo chorreando', me pilló el chaparrón, era como si de los balcones de Madrid tiraran cántaros de agua. Ese día no llevaba lentillas y no sabeis lo mal que se ve sin limpiaparabrisas en las gafas, me pasé mi portal y todo porque no veía nada, los del bar de al lado pensarían: esta no tiene bastante con una ducha, que pasa dos veces por la misma acera. Tuve que darme una ducha calentita al llegar a casa para 'restaurar'. Qué chaparrón!!

Este blog está subiendo de tono.
Para la próxima vez, recomiendo bajarse a las vías y mingitar cuando pase un tren.
En poco tiempo correrá el mito urbano de "la fantasma meona del metro".

Mi vejiga debe de ser diminuta y meo cada media hora como si estuviera embarazada (no sé qué va a ser de mí cuando me embarace!!).

Una vez, en una minibus de excursión por Marruecos, hice que el conductor lo parara para mear allá entre unas matas, parapetada tras unos muchachos que hacían la excursión con nosotros, porque era eso... o mearme en el minibus... y yo no tenía bufanda-panyal de esas!!

Muchas gracias, necesitaba reírme como ahora. ;-).

Aprovecho la anonimidad de este medio para contar que a mí me pasa alguna que otra vez (quizá 3 en los últimos 10 ó 12 años) el mearme toa (con voz de "Martes y Trece", porque soy un chico) en mi cama tan agustico una noche de borrachera suprema.

Lo peor de todo es que tengo el llamado natural de la micción, y "sueño" que voy al servicio, me saco la pilila (¿no soy ya mayorcito para decir polla? :P) y meo con todas las de la ley sin derramar ni una gota. Pero nada más lejos de la realidad... Estoy en la cama y lo he soñado todo, menos que he meado (en el foking colchón!). Lo más jodido es que alguna vez me he sorprendido con la polla en la mano y que siempre me doy cuenta cuando ya tengo el culo mojado...

Soy lo puto peor... :/

Pues dormir contigo debe de ser un estres... bueno, o no...

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