jueves, octubre 26, 2006

A veces tengo conexión...

Por mí y por todos mis compañeros y por mi el primero.

Después de una semana de seta humana, sin ganas de nada excepto leer, comer y dormir, el viernes, con fuerzas renovadas, me disponía a volver a la vida digital, cuando sufrimos una avería masiva en la ciudad-dormitorio en la que hago la fotosíntesis cual lechuga.

El caso es que la avería se solucionó. Dejó de ser masiva y se convirtió en algo personal.

He llamado todos los días a Telefónica. He llorado con Carmen, he presionado a Jorge, he dialogado con Germán, he amenzado con enviar a Iker Jiménez para que detecte el problema y finalmente he decidido darme me baja de todos los servicios relacionados con Telefónica.

Mamá-Tirita sin embargo, opina que para qué nos vamos a cambiar de operador, si total, los otros nos pueden dar un servicio peor.

Pues nada, esperaremos a que se muera. Como con Franco. A ver si esa es la solución.

Y esta semana ha transcurrido entre el ocio doloroso y la estulticia y pedantería de unos cuantos ponentes en un congreso.

Ponentes que utilizaban términos como "las binomias", "hipertextualizazión" (sic), "arqueología digital", "wikipedización" y que yo despisté hábilmente al tropezar con un paraguas y rodar por la elegante y mullida moqueta.

Aprovechando las lluvias, he pensado en adquirir varios pececillos y adiestrarlos para que puedan portear mensajes, que la colombofilia está de moda y las palomas, caras. Y viendo que la mente ociosa es lo peor que le puede pasar a un ser humano, estoy devorando ávidamente "El Conde de Montecristo", aunque he de reconocer, que aún hoy, a veces busco el ratón instintivamente.

Seguimos sin novedad (y sin línea telefónica) y lo más destacable que me ha ocurrido estos días, es que he pedido un Big King en un McDonals.

sábado, octubre 14, 2006

Pero... ¿Esto qué es?

Veo un anuncio que reza: "El primer desodorante que embellece tus axilas"

¡Mecagüenlamar!

- Manolo ¿Qué es lo que más te gusta de mi?
(¡Que diga el páncreas! ¡Que diga el páncreas!)

¿¿Pero qué pregunta es esa?? Esa es la segunda pregunta prohibida y va justo detrás de esa de "¿Qué estás pensando, cariño?"

No tientes a la suerte.

Si me dijera que tengo una axila maravillosa pensaría que es un tipo MUY raro y además entraría en conflicto ¿Por qué? Si te dicen que tienes unos labios bonitos, tiendes a exhibirlos. ¿Tendré, pues, que exhibir mis axilas?

Comenzaré a ir por Madrid con los brazos muy levantados y la gente dirá a mi paso "¡¡Ohhh!! Que axilas más tersas..." y con mis elegantes andares seré invitada a las fiestas más "cool". Y cambiará mi vida y mi novio me querrá más. Y si encima tienes la Termomix, serás LA mujer del siglo XXI.

En un mes, dejaré de ser La Mujer Tirita para ser La Tiricova o me identificarán con una sucesora de El Vaquilla.

Un infierno, vaya.

Lo peor es que las mujeres somos presas fáciles y nos compraremos el desodorante milagroso y nos veremos mucho más atractivas, porque somos débiles. Para lo único que somos fáciles, es para el marketing.

Como si tuviéramos poco con depilarnos, hidratarnos, exfoliarnos y maquillarnos. Ahora las axilas y lo siguiente: el coxis.

El próximo producto será el perfilador de axilas, luego un antiarrugas de axilas, una crema para las manchas en las axilas, agua con baba de caracol para evitar el envejecimiento de tu bonita axila por donde el tiempo no dejará huella y unos salva-slips de axilas, así ad infinitum.

Y las compresas no sólo tendrán alas, sino que te acompañarán con una delicada cantinela de jilguero para los primeros días y un graznido de pato para los días de "mayor actividad". Y los tampones llevarán incorporado un dispensador de crema antiarrugas para tu delicada vagina (a un hombre le debería de gustar más tu vagina que tu axila. De hecho a un hombre le debería de gustar más tu tímpano que tu axila).

Me niego.

miércoles, octubre 11, 2006

Ig Nobel 2006

(Me limito a copiar y pegar. Los chascarrillos los dejamos para los comentarios)

Un estudio sobre el hedor de los pies recibe el premio Ig Nobel 2006

Un estudio sobre el hedor de los pies y otro sobre un singular método para curar el hipo son algunos de los principales ganadores de los premios Ig Nobel 2006, que entrega la Universidad de Harvard a los trabajos científicos más absurdos del año. También han recibido el galardón humorístico, que se da a conocer en la misma semana que se anuncian los Nobel en Suecia, un estudio sobre el ruido molesto que hacen las uñas en una pizarra, y otro del número de fotografías que deben tomarse para que en un grupo de personas ninguno de los que posa salga con los ojos cerrados.

FUENTE | El Mundo Digital


Los ganadores fueron anunciados por la revista humorística Annals of Improbable Research , que destacó una investigación realizada por científicos estadounidenses e israelíes que determinó que el hipo podría curarse mediante la introducción de un dedo en el ano del paciente.

"Estos premios tienen como objetivo celebrar lo extraño, rendir un homenaje a la imaginación, y alentar el interés de la gente por la ciencia, la medicina y la tecnología", señaló Marck Abraham, director de la revista.

Por supuesto, al contrario que los Nobel, los ganadores de estos premios no reciben dinero y pasan muy pronto al olvido sin influir en la ciencia y la medicina.

La lista de los principales ganadores de los Premios Ignobel, es la siguiente:

Matemáticas: Nic Svenson y Piers Barnes, de la Organización de Investigación Científica de Australia, por calcular el número de disparos fotográficos que deben hacerse para asegurar que todos los que posan en un grupo aparezcan en la imagen con los ojos abiertos.

Ornitología: Ivan Schwab y Philip May, de la Universidad de California, por un estudio que explica por qué los pájaros carpinteros no sufren de dolores de cabeza.

Biología: Bart Knols, de la Universidad Wageningen de Agricultura en los Países Bajos, el Instituto Nacional de Investigación Médica de Tanzania, y el Organismo Internacional de Energía Atómica, por demostrar que el mosquito 'Anopheles gambiae' que transmite la malaria, se siente atraído por el olor del queso tipo 'limburguer' y el hedor de pies humanos.

Nutrición: Los científicos kuwaitíes Wasmia Al-Houty, y Faten Al-Mussalam, por un estudio que demuestra que los escarabajos del estiércol son comensales muy selectivos.

Paz: El científico galés, Howard Stapleton, que inventó un dispositivo "repelente de adolescentes" que hace un ruido molesto para los muchachos pero no es escuchado por los adultos.

Acústica: Lynn Halpern, Randolph Blake, y James Hillengran, de la Universidad Northwestern, de Chicago, que realizaron un experimento para determinar por qué el ruido que hacen las uñas sobre una pizarra es tan molesto al oído.

Medicina: Francis Fesmire, del Colegio de Medicina de la Universidad de Tennessee, y un equipo del Centro Médico de Haifa, Israel, que publicaron un estudio titulado: 'Terminación del hipo mediante un masaje rectal digital'.

martes, octubre 10, 2006

La inoportunidad.

Me encontraba yo viendo el último capítulo de Anatomía de Grey.

Cuando vi le primera vez esta serie me pareció mediocre. Posteriormente se convirtió en la metadona de House, el sustitutivo. Hasta hoy. Hasta el último episodio que esperaba con emoción.

Y estaba yo llorando como una magdalena... ¡Qué digo! ¡Como dos paquetes de sobaos pasiegos! Cuando Mamá-Tirita irrumpe en mi habitación con una caja que apoya sobre mi cama.

Yo no consigo (ni quiero) apartar mi atención de la pantalla, pero ella comienza a sacar cacharros de una caja y veo que en mi línea de visión, entre la tele y yo, aparece una batidora y posteriormente desfilan todos los accesorios.

Digo que sí a todo y hago el baile de anaconda, balanceando mi tronco de derecha a izquierda intentando esquivar un bulto sospechoso amenazándome con una batidora.

Demuestro mi presunta alegría por la nueva adquisición soltando dos sollozos ante la muerte del amante trasplantado. Ella no sabe como interpretar mis lágrimas, pero tanto le da: se va a la cocina y aparece con otra batidora y me hace una comparativa de los accesorios.

De repente mi cama parece Menaje del Hogar y el episodio termina, melodramático, lloroso, con su canción previsible, con sus imágenes previsibles y mis previsibles lagrimones como naranjas y dos batidoras en mi cama.

Ella me mira, pero con la empatía de un somormujo sigue con su rollo bate-pica-licua.

Ya tengo batidora y... mocos... y frustración.

lunes, octubre 09, 2006

Porque yo lo valgo.

Ñoña, llorosa y mártir.

Ni siquiera estoy de mal humor: hoy soy gelatina. Hoy soy un bicho-bola. Huraña.

Lo malo de ser una persona (más o menos) alegre, es que cuando tienes el día "tonto", todo el mundo se asusta y se te nota hasta en el flequillo mustio y nadie tiene mejor frase que el común "Anímate, mujer".

¡Qué frase más idiota!¡Hombrecoñoya! ¡¡Que no me da la gana!!

Y así paso el día entre gimoteos de "Nadie me quiere", "Nadie me llama", "Nadie me manda un correo electrónico", "El blog no se actualiza solo", "El Power Point me odia", "¡Ay! Qué sola estoy", drama y dolor (Sniff-sniff).

Ya en casa me flagelo un poquito golpeándome contra los tabiques y me pongo la música más triste que encuentro, que en este caso puede ser María Dolores Pradera.

Tras un rato de autocompasión, he pensado en Ángel Cristo y en que su vida es más triste y además es más bajito. Luego me ha venido a la mente una imagen inventada de la boda de Ángel Cristo con Barbara Rey y he pensado que él debía de parecer un adorno navideño, lo que me ha provocado un momento de hilaridad completamente absurdo.

A mi estos días me parecen la mar de útiles, sobre todo para ser consciente de lo imbécil que se puede llegar a ser y de cuánto nos gusta quejarnos (¡Afú!).

Lo bueno que tienen los malos ratos es que se acaban.

jueves, octubre 05, 2006

Mi ratonera.

Hoy he visto mi futura casa, mi jaula, mi nido, mi madriguera, mi territorio, mi ratonera...

El piso es pequeño. Muy luminoso. Bonito. Con su aire acondicionado y con sus amarillas y lisas paredes. Pequeño. Con el mirador, que parece enorme ante las pequeñas dimensiones del saloncito. Pequeño. Con su baño (creo que azul). Con su pequeño armario empotrado. Con su trastero. Pequeño. Y con su plaza de garaje (ésta es normal).

Y digo lo de pequeño, porque soy consciente de que es pequeño y estoy dispuesta a poner una acuarela en la puerta para que todo el mundo sepa que sé que es pequeño y no se crea en la obligación de decírmelo.

Pero es mío. Y no digo mío en el sentido de "propiedad" sino que es mi espacio. Mío y de nadie más. Necesito vivir sola y sentirme capaz de hacerlo. Igual que tengo que ser capaz de hacer cosas sencillas sola (y además me gusta), como ir al cine, a un concierto, a quirófano o a comprar cebollas.

Mamá-Tirita había convocado a toda la familia (incluidos primos lejanos y al frutero, que no es familia, pero nos toca las peras) para ir a ver el piso porque desde su punto de vista ir yo sola a verlo era una vergüenza: "Va a pensar el señor de la obra que eres huérfana y desgraciadita".

Así que he hecho un pacto: "Vienes conmigo a ver el piso si no organizas pases con el resto de la familia en un futuro". "Vale", dijo ella después de discutir durante unas tres horas.

Pero hoy había organizado una romería, así que allá hemos ido con la tanqueta cargada de personas, personajes y personajillos. Y nos hemos perdido unas cuatro veces. Hemos discutido en la tanqueta, fuera, en las escaleras y en el ascensor. Unos abrían armarios, otros cerraban puertas, otros lloraban en el baño, otros abrían las ventanas, los grifos y los cajones del armario empotrado.

El señor de la obra no ha pensado que soy una desgraciadita por estar sola sino por tener que poner orden en tal jauría humana.

miércoles, octubre 04, 2006

Primeros Auxilios.

Ayer estuve en un curso de Primeros Auxilios que tuvo a bien darnos la auxiliar de enfermería de El Algolonal D'Or "Lugar de vacaciones", vamos, la empresa en la que trabajo.

Muy útil. Nos explicaron cosas como que si encuentras a alguien con un desgarro abdominal y con los intestinos colgando, lo mejor es no colocarlos.

También nos enseñaron que sobre las quemaduras no hay que echar pasta de dientes, ni harina, ni alcohol, ni aceitunas rellenas de anchoa, que así no se curan las quemaduras de tercer grado.

Me hicieron un "abrazo del oso" o "Maniobra de Heimlich" o compresión torácica y me cagué en su padre. Me indicaron que si sufro yo sola en casa una obstrucción de las vías respiratorias con un polvorón, he de tirarme "en plancha" contra en respaldo de una silla o bien hacer el pino-puente, que es el método que se utiliza con los niños y con las modelos cuyo IMC es menor de 15.

Pero la maniobra estrella con la que se cerró el curso fue la RCP (Reanimación Cardio-Pulmonar) que es la gimnasia que practica House y que consiste en hundir el esternón unos 3 centímetros.

Mi apuesto herido, bautizado ipso facto como Paco, tenía la cabeza separada del cuerpo y se engarzaba para la ocasión con un resorte de plástico.
Con un corazón muelle, el torso de Paco se elevaba al insuflarle aire en los plastificados pulmones. Moreno, con la piel perfecta, el torso musculoso, sin rastro de sangre, el herido más limpio del condado. En otra época maniquí de El Corte Inglés, en el otoño de su vida útil, ha quedado relegado a achuchones y maltratos auxiliares primerizos. Paco, el hombre de goma.

Una vez engarzada la cabeza de Paco al tronco, pensé en que si me lo encontrara tirado en la carretera le pediría en matrimonio y no me importaría trasportar sus intestinos exteriores el resto de mi vida.

Una vez recibidas las instrucciones, tomo posiciones:

1.- Calculo el lugar.
2.- Coloco el "talón" de mi mano.
3.- Con la otra mano sujeto mis dedos para evitar romper las costillitas de Paco.
4.- Y me dispongo a hacer presión sobre el torso gomoso.

A la de una, a la de dos... y a la de tres.

Y al primer empellón, la caja torácica de Paco se hunde unos centímetros mientras su cabeza sale disparada hacia el fondo de la clase ante el estupor de todos mis compañeros.

¿Esto es normal?, pregunto yo.
No mujer, si un herido no tiene cabeza, no te canses.

Que impresión. Ahora que Paco y yo habíamos iniciado el acercamiento...

martes, octubre 03, 2006

Dos kilos de hormonas y cuarto de tópicos.

¡¡Todos los hombres son iguales: raros!! me decía esta mañana ella, toda irritación porque su churri la había llamado para preguntar "qué comía".

Cuando un hombre no te llama, es porque no le preocupas (sniff sniff)
Si te llama, es un plasta y no sabe hacer nada solo.
Si te hace regalos es porque quiere algo.
Si no te los hace, no es detallista (sniff sniff).
Si "te saca" a pasear como un perrillo es porque en casa se aburre contigo.
Si no te saca es que no le apetece hacer cosas contigo.
Si no está contigo SEGURO que está con otra.
El fútbol es un sustituto del sexo. Y el jamón, el vino, la tortilla y la Play Station.

(...)

Si come un bocadillo es que no sabe ni freir un huevo.
Si se come los huevos, ¡¡Dios mío!! querías cenar tortilla.

lunes, octubre 02, 2006

Hablar en público.

Hoy lunes, La Mujer Tirita, tenía que impartir un curso.

Tengo pánico a hablar en público, entendiéndose por público dos (2) humanos. Mi timidez extrema me hace sudar con fruición, temblar, balbucear más de lo normal y eso en el mejor de los casos, que normalmente me limito a parecer el enanito mudo de Blancanieves.

Así que ayer cogí a Mamá-Tirita como conejillo de indias, la senté en el sofá y comencé a soltar mi perorata cronómetro en mano.

A los 8 minutos, mi víctima comenzaba a dar cabezadas hasta que a los 12 minutos se quedaba tiesa sumida en un placentero sueño. A los 24 se fue "a bailar".

A la vista del efecto que tuve con mi audiencia, decidí utilizar la "Técnica (Belén) Esteban" captando la atención de mis oyentes con el famoso "¿Me entiendes?", ya que "Andreíta, cómete el pollo" no surtía efecto alguno.

Tenía que hacer una presentación de no menos de 45 minutos. Tras soltar toda mi charla y mirar el cronómetro, creí morir.

19 minutos.

Pienso en estrategias para alargar mi presentación y finalmente desisto porque doy por hecho de que en algún momento sufriré un desvanecimiento que ralentizará la formación. O romperé algo. O me echaré a llorar.

Y me he debido de pasar todo el fin de semana lloriqueando como una pava, porque diez minutos antes de comenzar el curso, ha empezado a vibrar mi móvil recibiendo mensajes de ánimo y uno que decía "A ver si nos tomamos una cerveza antes de que te fugues del país", hecho que me ha parecido premonitorio.

Finalmente, los 19 minutos se han alargado hasta unos 50 y no ha pasado nada destacable, salvo que cuando mis "víctimas" han conseguido quitarse la mordaza, me he puesto muy nerviosa y he comenzado a hablar como Antonio Ozores comiéndose un bocata de mortadela.

Y no he roto nada.

Por cierto: gracias Guille.

 
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