viernes, septiembre 29, 2006

De promoción.

Después de ir al teatro el miércoles a ver una gran comedia deprimente y de asistir a un concierto divertidísimo cuyo único inconveniente fue que tuve que compartir la estancia con Lucía Etxebarría, ayer acudí al estreno de "Vete de mi".

Nervios, alfombrilla, focos, correteos, nervios (sí, otra vez), famosos, famosillos, caspa, hombres sensibles, hombres sin pareja, parejas sin hombres, el glamour, el "gafapastiche", el bueno, el malo y el raspa.

Y yo.

[Modo promocional ON]

La película está genial. No digo más. Por una vez haced caso a la crítica e id a verla.

[Modo promocional OFF]

Y ésta mañana mañana alguien en el trabajo me ha preguntado quién era Juan Diego.

Ante estas preguntas, yo me quedo sin palabras. Solo se me ha ocurrido contestar "un actor".

- ¿¿Pero es ese que salió en Torrente??
- Ummm... no sé... creo que no...
- Sí, hombre... ese que hizo de burbuja de Freixenet.
- Pues no. Definitivamente no. Creo que ese es otro Diego.

Cuánto mal han hecho los Serrano...

jueves, septiembre 28, 2006

Marketing.

6:45 Mi gallo-despertador se despierta e intenta hacer lo propio con La Mujer Tirita que en esos momentos babea y ronca plácidamente y sueña que dedica su vida a pastorear caracoles. Procedo a inmolar al gallo y sigo durmiendo.

6:57:34 El ordenador-gramola pone en marcha un tema de Clap Your Hands and Say Yeah. Me despierto (al igual que el resto de la comunidad de vecinos). Apago los altavoces y me vuelvo a la cama.

6:58 Suela un ruido espantoso que proviene del "zapatófono" y que es como 250 campanas tocando a maitines. Apago el móvil y sigo durmiendo.

7:15 Me despierto por propia iniciativa siendo consciente de que he quedado a las 7:30 para salir rumbo al algodonal.

Me estiro, me rasco, busco las pantuflas y pongo las noticias a ver si alguna de las féminas-conejas de la familia real anuncia otro próximo alumbramiento.

Arrastro los pies hasta la cocina. Taza, leche y al microondas.
Mientras el microondas me da los buenos días (BRBRRRBRRRRRRRBRRR), apoyada en el quicio de la puerta lucho con mis legañas.

BRBRRRRRRRRBRRRRRRR

Junto al microondas, invariablemente hay un pila de papeles para reciclar: folletos publicitarios, revistas, periódicos, suplementos culturales y otras baratijas desechables.

Hoy hay un folleto de "Muebles Pérez", con una composición "ideal" de un dormitorio.

La cama con un cabecero de color wengé que se alarga hasta formar una sola pieza con las mesillas. Es el marrón oscuro de toda la vida.

Cortinas con volantes. Un galán de noche (de madera color wengé) y un armario ¿De qué color? Wengé.

¡CLING!, dice el microondas.

Y ¡Cling! dice mi cerebro.

Desde hace un año y medio (aprox.) todas las mañanas, mientras el microondas excita a mi taza, ojeo los papeles.

Curiosamente, nunca hay un suplemento cultural en lo más alto de la pila. Siempre hay un folleto de muebles. El catálogo del Carrefour abierto, así como quien no quiere la cosa, por la página de menaje del hogar. Un folleto de textil López en la página de trapos de cocina. "Electrodomésticos González" en la página de sus lavadoras de bajo consumo en oferta.

Cuando vuelvo a casa, Mamá-Tirita siempre me interroga:

Has estado mirando los papeles de muebles ¿eh? (con tonillo) ¿Y te ha gustado algo para tu casa? ¿ein? ¿ein?

Y yo siempre le contesto alguna tontería como que el microondas no me va con ningunos zapatos o que los trapos de cocina calientan poco o un vago "sí" o un perezoso "no".

El otro día, bajé al trastero a por mis cacharros de deporte, que viendo el uso que les doy, están relegados a un rinconcito protegidos parcialmente del polvo.

Cuando abrí las puertas del armario, me encontré un microondas, un tostador, una cafetera, una sadwichera, 500 trapos de cocina en una caja y un bulto con un rotulo que pone "robot de cocina", que sospecho que no será un Bender-cocinero (ojalá).

Y me río yo de las técnicas esas de marketing que hacen que el carro de la compra se vaya siempre a la derecha en el pasillo de los embutidos del Carrefour, justo donde está el jamón Joselito, mientras que enfrente está el fuet de cochino barato.

Así como quien no quiere la cosa, la madre que me parió ha cumplido su velada (y presunta) obligación de hacerme el ajuar. Hay trapos de cocina ahí para todo el sector de la hostelería de Madrid. Sólo espero que los trapos de cocina tengan una garantía de 5 años o 5000 kilómetros. Eso y que no tengan frutas y hortalizas estampadas.

miércoles, septiembre 27, 2006

Agradecimientos.

La editorial Premura ha tenido a bien reseñarme en su revista literaria "Aledaños de la literatura" como la bitácora del mes.

Gracias, gracias, gracias.

No dejo de sorprenderme con estas cosas, la verdad. Cuando digo que el blog no vale nada, no es falsa modestia, es una opinión objetivísima que tengo cuando me miro desde fuera y me doy collejas mientras me digo "¡¿Pero que haces, inconsciente?!".

El caso es que yo me leo y no me hago gracia...

Pues a todos los nuevos que lleguéis, por favor, poneos ahí a la izquierda y me dejáis un euro o un comentario (constructivo, destructivo, deconstruido o restaurado).

El euro irá destinado a pagar mi hipoteca porque si no la pago, tanto mi banco-esposo como yo nos pondremos de muy mala leche y este blog dejará de tener gracia para convertirse una guía tributaria o algo así.

Y los comentarios es para no trabajar, para que nos vamos a engañar.

Por último, os advierto que aquí no se habla a menudo de mi vagina.

lunes, septiembre 25, 2006

Se vende suelo pélvico.

Hoy he comenzado el gimnasio y según el cuadrante he dado una clase de Body Free (?) y otra de pilates.

Sobre la primera clase no haré ningún comentario más que nada por respeto a la profesora que está encerrada en una taquilla para evitar el linchamiento popular.
Y en cuanto a pilates... ha sido toda una experiencia.

Por lo visto, para hacer pilates hay que pensar así que hoy solo hemos dado una clase teórica y nos han advertido que estaremos dos semanas aprendiendo a pensar y a respirar.

Si para respirar hay que hacer un master de dos semanas, no quiero imaginar cuánto tiempo tardaré en andar.

La técnica de Pilates, la inventó un alemán despechado (supongo) y consiste en mantener una postura muy rígida e incómoda durante una hora mientras piensas en ejercitar dos zonas musculares que no ejercitas nunca, a saber:

- La cintura escapular ("escrupular" según la señora de mi derecha) que son unos músculos de la espalda.

- Y el suelo pélvico, que son los músculos que están alrededor de la vejiga y de la vagina y que ciertamente, yo ejercito poco.

Así que allí estábamos 15 mujeres completamente quietas, controlando nuestra pelvis, nuestra cintura "crepuscular" (esta es otra versión) y nuestra respiración.

¿Habéis visto el los guerreros de terracota de Xi'an? Pues igual.

A la vez que respiras al modo alemán, has de echar los hombros hacia atrás como si quisieras tener los pechos de Pamela Anderson. El cuello bien recto, la barbilla metida en la papada pero paralela al suelo, la pelvis en una postura correcta, los pies en forma de uve, no te muevas, respira bien, sube la cabeza, piensa en contraer los músculos como si tu vejiga estuviese apunto de reventar y aguanta así durante una hora, porque esto solo es la postura inicial que has de tener durante todos los ejercicios.

No imagino mayor tortura.

Pues aunque parezca increíble, tengo agujetas solo de la teoría, así que según mis previsiones, para navidades, tendré la vagina más poderosa de la comarca y me podré incorporar al circo como La Mujer Cascanueces.

¿Y esto para qué vale?

miércoles, septiembre 20, 2006

Síndrome Threadwell.

Un chino muerde a un panda tras intentar abrazarlo

La noticia no tiene desperdicio:

Zhang Xinyan, de 35 años y padre de dos hijos, se va al zoo a ver al simpático osito panda de unos 100 kilos de peso.

Antes de ir al zoo, el macho humano se pasa por el bar y se toma unos pinchos y cuatro cervezas (de 650 mililitros cada una).

"Tras la comida, se dirigió al zoo y allí, preso de unas intensas ganas de abrazar a un ejemplar, se quitó la chaqueta y saltó la verja"

¿Quién no se ha sentido preso de unas intensas ganas de abrazar algo cuando lleva unas copas de más? Esto pasa, que yo lo he visto. Es la fase de exaltación de la amistad, pero se sufre en un radio de acción de metro y medio porque no tienes más movilidad y a veces incluso abrazas por necesidad: para no rodar por el pavimento.

¿Que alguno de los que te rodean puede ser un "bicho peludo"? Pues sí, yo misma en ocasiones soy confundida con una comadreja por mis bigotes.

Dice el chino: "En la televisión siempre dicen que el oso panda es muy simpático y nunca advierten de que puede morder. Por eso quise tocarlo". Y si es tan simpático ¿por qué no ha ido a "Mira quien baila"? ¿ein? ¿ein?

Supongo que ahora el zoo pondrá un cartel tipo: "Prohibido abrazar a los osos" (不得接受熊 ) y la gente se irá a abrazar a los tigres de Bengala.

Lo peor es que "hace unos meses, un universitario enamorado saltó a los brazos de un oso panda del zoo para demostrarle a su novia cuánto la quería".

Hubiera sido más fácil saltar a los brazos de su novia.

Forges.

martes, septiembre 19, 2006

Ella.

Estoy pensando en apuntarme a algo... para hacer ejercicio, ya sabes... cada vez me cuesta más tocarme las puntas de los pies sin doblar las piernas.
Estoy pensando en apuntarme a bailes de salón o a "kilates"...


Mamá-Tirita dixit.

domingo, septiembre 17, 2006

Tarará.

Ayer veíamos "Casablanca". Sí, sí, preciosa, salvando frases como "¿son bombas, o los latidos de mi corazón?".

En el momento en que ella aparece en Rick's y habla con Sam, te dejas envolver por la atmósfera misteriosa, ella es preciosa y Rick parece alto. Entonces ella suplica "Sam, tócala", "No recuerdo la canción, señorita" y ella tararea.

Nainonanananana nanana nana

Y ¡zas! en mi cerebro salta un resorte y siento una horrorosa vergüenza ajena.

Irracional, porque ella es Ingrid Bergman y podría decir la famosa frase haciendo malabares con 15 patatas y la escena no perdería intensidad.

Es un acto reflejo e inevitable, como cuando veo a Imanol Arias y me pongo de mala leche.

De jovenzuela me entretenía con mis amigas jugando a tararear canciones que las demás adivinaban y cuando me tocaba a mi, todas perdían la paciencia y aprovechaban para ir al baño o a la cocina mientras yo tarareaba en el sofá sola y subiendo la voz. Si tarareaba "Había una vez un circo" todas creían que era la sintonía del programa de Félix Rodríguez de la Fuente "El hombre y la tierra".

"Esta niña no tiene oído", decía Mama-Tirita triste y descartando la posibilidad de que me dedicase a la copla.

Qué infancia más dura.

Hace días recordaba al que fue mi novio y víctima. El pobrecico tenía sus virtudes y sus carencias. No tenía oido. Nada. Cantaba fatal y además no tenía sentido del ritmo. Como yo. Éramos "El hambre" y "Las ganas de comer".

Cuando hizo la mili, se hizo turuta. Su labor durante nueve meses consistía en tocar la corneta. El primer día que tocó yo estaba allí. Me dejó compungida en la sala de visitas mientras él se iba a formar bajo la bandera y a tocar con solemnidad retreta.

Por la red de altavoces que había por todo el cuartel comenzó a sonar la corneta, soplada por mi churri. El caso es que entre los nervios, los escasos ensayos y el poco oído que tenía, comenzó a tocar una melodía militar y acabó sonando la canción de Superman.

Horrible, horrible, horrible.

sábado, septiembre 16, 2006

Búsquedas y hallazgos.

Estoy en casa. En mi manos "La Montaña Mágica". En mi pies unas babuchas. En mis ojos un cansancio. En mis oídos The Decemberists. En mi estómago una piña natural.

Estoy en paz. Estoy tranquila. Estoy feliz. No necesito más... bueno sí: una sonda.

Acabo de descubrir los efectos diuréticos de la piña.

Y como este ir y venir y no parar no me permite leer si no es en el baño, me he entretenido con las cadenas de búsqueda por las que la gente llega al blog, que para cualquier bloguero que se precie, son una fuente inagotable de post cíclicos.

Me llama la atención:

- Que soy el primer resultado a la búsqueda "choped del bueno".
- Que estoy por detrás de "Putas extremas" si buscas "rubia vestida de latex".

Amén de que la palabra por la que más se accede a este blog (sin contar con "La mujer tirita") es "chochazos", lo que explica la cantidad de visitas.

Con la combinación de estas palabras se puede deducir que soy una exultante rubia vestida de latex (no creo que nadie busque esto y espere encontrarse a Cristina Almeida plastificada), que come choped del bueno (vayaustéasaber) y que... tiene chochazos (ejem).

En fin, imagino la desilusión del usuario al encontrarse la margarita.


MP3 | The Decemberists- Summersong

jueves, septiembre 14, 2006

La palabra del día: cerveza.

Documentos sumerios datados cuatro mil años antes de Cristo muestran referencias a esta bebida fermentada hecha con granos de cereales en Mesopotamia.
En Babilonia, el consumo de cerveza llegó a ser tan grande que obligó al rey Hamurabí a reglamentarlo. El código de Hamurabí tendía a proteger a los bebedores contra las maniobras de los taberneros deshonestos, lo que lo convirtió en la primera ley de defensa del consumidor de la Historia.

Entre los caldeos, la cerveza era ofrecida en tributo a los dioses. Según narraciones de algunos cronistas de la Antigüedad, cuando Nabucodonosor se aburría de sus concubinas, solía matarlas ahogándolas en cerveza.

Ya en el Imperio Romano, Plinio relata que los galos llamaban cervesia a la bebida y brasce, al grano usado para fabricarla. Brasce dio origen en francés a brasseur, (fabricante de cerveza) y a brasserie (cervecería).

Durante la Edad Media, los monjes fabricaban las mejores cervezas, conocidas en bajo latín como cerevisiae monacorum y elaboradas hasta hoy en algunos países europeos bajo el nombre de «cervezas de abadía». La cervesia de los galos se derivaba del céltico korma y se derivó posteriormente a cervoise, nombre por el que fue conocida esta bebida durante varios siglos en francés antiguo, por lo menos desde el siglo XII. Las primeras referencias en español datan de los siglos XV, como cervesa y XVI, ya con la forma actual.
El francés bière, el italiano birra, el inglés beer y el alemán Bier provienen del latín bibere (beber).

Fuente: http://www.elcastellano.org/



Que bonita forma de acabar una relación, ahógando a tu "contrincante" en cerveza... si es que ya no quedan hombres de los de antes...

miércoles, septiembre 13, 2006

El coqueteo.

Él ha bajado con la excusa de entregarle unos papeles. Mientras ella hablaba distraídamente con él, yo he observado con curiosidad a la reina de la castidad y la presidenta del club de fans del Príncipe Azul, a la dignísima, a la glamourosa, a ELLA, la perfecta Mujer de Hielo.

Ella, es una mujer tan atractiva como inaccesible. Acude a las citas con su hermana y no concede audiencia a "cualquiera", ni siquiera al cualquiera más aristocrático, al más importante de los cualquieras, tiene que ser ÉL.

Cuando el presunto ÉL ha aparecido, ella ha dado un respingo en su silla, se ha quitado las gafas, se ha puesto su sonrisa modelo tres de la serie "Sonrisas de Ensueño" y se ha retirado la larga melena para dejar al descubierto sus hombros morenos limpios de impurezas y pieles muertas.

Qué fácil es interpretar el lenguaje corporal femenino.

Si ella es un nivel uno de coquetería (y diez de timidez), la sonrisa boba es la clave. Es difícil de identificar, ya que una chica puede tener siempre esa sonrisa boba. Para saber si hay posibilidades con estos especimenes, el macho necesitará de armas de destrucción masiva, es decir, lo que se llama vulgarmente "pico y pala".

En el otro extremo, en el nivel diez de coquetería (y cero de timidez), tenemos a la practicante de la caída de ojos (que no es que rueden por la moqueta), los "morritos", el cuerpo cimbreante como un junco y el movimiento de melena adornando esa risa boba y/o escandalosa. A estos niveles, es más fácil identificar cuando una mujer está receptiva (o está receptiva o es Anita Obregón, que todo puede ser).

Gasto unas articulaciones de hormigón armado que hacen que si me cimbreo parezca a Terminator intentando matar a un pavo. Soy un nivel cero de coquetería y un ocho de timidez, así que cuando quiero enviar señales a un hombre para que se percate de que sí, de que vale, de que venga, mi única opción es agitar algún objeto, ejecutar un triple mortal con tirabuzón o salivar con fruición. La mayor parte de los hombres, por supuesto no se percatan de nada y piensan que soy un extraño ser babeante que tengo ciertas tendencias esquizoides.

Pero en realidad lo que yo quiero saber es el lenguaje corporal que emplean los hombres para estas cosas (aparte de las evidentes como puede ser mostrarte "el material") ¿Algún hombre que ponga "morritos"?

lunes, septiembre 11, 2006

La Discreta.

Me gustan los domingos. Me gusta echarme en la cama después de comer con la intención de leer y en la segunda línea caerme muerta y echarme una siesta de esas de cuatro horas.

Y entonces comienza realmente el domingo. Merienda-cena y a leer ávidamente.

Pasan las horas y sigues leyendo. 2 bostezos y 173 páginas después dejas de leer, apagas la luz y das por terminado el domingo.

No concilias el sueño. Tu cuello está rígido y parece frágil como una zanahoria. No entiendes porqué no tienes sueño (¡¡¡¡¡!!!!!), no recuerdas la siesta de 4 horas, ni los dos vasos de té, ni la taza de café con galletas que te has tomado a las 23:41. Cuentas ovejas y le pones nombre y haces el árbol genealógico de cada esponjoso e imaginario animalito.

Enciendes la luz y desaparecen los rebaños. Abres el libro y vuelves a leer resignada, sabiendo que no vas a dormir un carajo, pero al menos aprovecharás el tiempo.

¿Y si cocino?

A la media hora mis globos oculares tienen una textura para mis párpados parecida a la de los kiwis. Mi cuello ya no está rígido, mi cuello es una estaca.
Las 5 de la mañana. Me queda una hora y cuarenta y cinco minutos para levantarme. No hay tiempo para contar ovejas.

¡Plis, plas, plus! ¡Duerme!

Y sí, he dormido. Una hora y dos ovejitas churras aproximadamente.

La Ley de Murphy existe: a pesar de ser lunes, a pesar de ser fiesta en Barcelona, a pesar de todo, en la oficina hemos tenido un día de esos en los que es mejor estar despierta.

La conversación telefónica más inteligente que he tenido ha sido gracias a mi intervención: "...si cuando vengas no estoy ENCIMA de mi mesa, es que me he ido a la reunión".

Mientras oía las carcajadas de mi compañera y los titubeos del receptor al otro lado del teléfono, yo, indignada, con los ojos inyectados en sangre y unas bolsas bajo mis ojos/kiwis que ríete-tú-de-Álvarez-Cascos, me he levantado farfullando para dirigirme al pasillo a salvo de orejas indiscretas para aclararle al oyente que no me creo un pisapapeles.

Todo hubiera ido bien si me hubiese dado cuenta a tiempo de que no estaba hablando por el teléfono móvil, sino que mi teléfono era móvil en cuanto a que puedo "moverlo" si lo arranco con violencia del cable que lo une al punto de red.

La conversación ha acabado con sonoras carcajadas ajenas, aderezadas por el estruendo de una pila de CDs cayendo en cascada por la moqueta y un vaso de café titilante que tras varios segundos y apuestas del animado público, se ha derramado sobre mi teclado que ha estado durante todo el día mucho más despierto que yo... aunque olía peor.

Y me llaman "La Discreta"...

jueves, septiembre 07, 2006

"Para un marine, los civiles son borregos"

Para compensar la alegría de la plantilla y el jolgorio de comentarios, me leo La Vanguardia y como siempre, empiezo por "La Contra".

En la edición de 06 de septiembre, aparece una entrevista a Jimmy Massey, sargento de marines en Iraq (ya retirado, hoy dormiré mejor). Está amenazado de muerte y su libro "Cowboys del infierno", no se publicará en EEUU (y supongo que no es por el mal gusto a la hora de elegir el título).

Dice cosas como estas:

-Usted se declara como un asesino psicópata entrenado.

- El entrenamiento al que es sometido un marine se basa en la deshumanización. La violencia se convierte en la manera de relacionarse, un ritual aceptado, al igual que el alcohol, las drogas y el sexo perverso.

- ¿Cómo eran esos entrenamientos?

- Las torturas que sufrieron los presos de Abu Graib (Bagdad) y que escandalizaron al mundo eran parte de nuestro entrenamiento.

- ¿Ustedes sufrían esas torturas?

- Sí. Primero te agotan físicamente y después empiezan los abusos verbales: te insultan, te escupen, te empujan, se te mean encima..., hasta que anulan tu personalidad y comienza la reprogramación.

- ¿Cuáles son las consignas?

- Los civiles son una manada de ovejas, unos débiles mentales, y nosotros somos guerreros, podemos morir en cualquier momento, por eso el libertinaje está permitido y volarle a alguien la cabeza a 500 metros es una machada, lo he hecho muchas veces.

- ¡¿. ..?!

- Tu primer muerto se celebra, es un acto litúrgico, un bautismo de sangre. A partir de ahí, matar se convierte en un gozo casi sexual, llegas al nirvana, te sientes poderoso.

- ¿Qué tipo de jóvenes conforman ese grupo de elite?

- Yo fui reclutador, teníamos que reclutar a 210.000 candidatos anualmente. Nuestro objetivo eran y son jóvenes de estratos sociales muy bajos, emigrantes de los cuales un 80% tiene o antecedentes penales o problemas médicos, psiquiátricos o físicos. Por la cuenta que me traía les enseñaba los trucos para pasar los exámenes y hacía desaparecer sus antecedentes penales sin problema.

- ¿Y eso?

- Es una práctica habitual, la guerra es parte del pensamiento americano, pero sobre todo ha sido siempre y es un gran negocio.

- Sargento durante la invasión de Iraq.

- Sí, tenía 45 hombres bajo mi mando. Fuimos enviados a Iraq en una misión de ayuda humanitaria. Aterrizamos en Kuwait y recibimos la orden de abandonar la ayuda humanitaria y dirigirnos a Basora a proteger los yacimientos de petróleo, aquella primera misión se llamaba la joya de la corona.

- ¿Cuándo empezó a matar?

- A medida que nos acercábamos a Bagdad íbamos recibiendo informes de inteligencia que demonizaban al pueblo iraquí advirtiéndonos que todo civil era un terrorista en potencia, así que en cuanto llegamos empezamos a cometer abusos contra los civiles.

- ¿Qué tipo de abusos?

- Sólo en tres meses, en las garitas de control, vi morir a 30 civiles. Teníamos la orden de disparar si los coches no paraban. En ninguna ocasión encontramos armas.

- ¿Pero por qué no paraban?

- La señal que teníamos de alto era un puño en el aire, que para los iraquíes significa solidaridad. La segunda advertencia era disparar al aire, una manera muy común de celebración del pueblo iraquí; ellos pensaban que los saludábamos como amigos.
(...)


Y hasta aquí reproduzco el texto que soy un presunto borrego-delincuente violando las leyes de propiedad intelectual.


Después de haber leído "1984", estas cosas me dan aún más terror.

miércoles, septiembre 06, 2006

Sombra aquí, sombra allá.

Buenos días.
Mi estilista me ha hecho esto. Me ha puesto unos coloretes, unos abalorios y me ha colocado cual lustrosa vaca en un verde prado.

Quién me iba a decir que mi imagen iba a ser una margarita...

¿Críticas? (sed constructivos y tened en cuenta que aún estamos en obras)

Muchas gracias, Dark.

lunes, septiembre 04, 2006

Los Monster.

El domingo un todo-terreno (en adelante La Tanqueta) nos recoge a Mama-Tirita y a mi en la puerta de casa. Con las legañas puestas me subo a La Tanqueta en plena inconsciencia del día que me espera. La piloto (en adelante Torrente), una joven de 70 años, pone Radiolé a tope. El copiloto (en adelante El copiloto) sube el volumen dos valores más de "a tope" comentando que tiene un tapón en un oído.

Radiolé, es la emisora de música "alternativa" del mundo coplero-rumbero por excelencia, en su dial se pueden escuchar tonadas difíciles de encontrar en los circuitos comerciales con exquisitas letras del tipo: "Te llevaste mi ilusión/no tienes compasión/y a ver qué hago yo ahora/solo me quedó una lavadora", acompañadas de 250 palmeros. También se pueden escuchar temas famosos como "La raja de tu falda" de los conocidísimos "Esparto", Mama-Tirita dixit.

Mama-Tirita me tiene a su completa disposición encerrada en La Tanqueta y comienza a examinar mi cuero cabelludo en busca de canas mientras yo me siento como un orangután en plena sesión de despioje. Diez minutos después y tras su frustración comienza a observar con atención mi piel y los potenciales melanomas. Supongo que a la altura de Toledo ya me habrá diseccionado y llevaré los riñones en un bote.

La misión de este viaje era conocer a la nueva víctima de la familia: Pablo, un bebe "aceporrado" que sólo come y duerme (el sueño de cualquier adulto).

En el mismo momento en que entramos en la zona de influencia de Pablo, las féminas cambian instantáneamente el tono de voz y adoptan el modo "chiquiprecio".

El mundo gira en torno a Pablo. Cuando Pablito expulsa sus gases, toda la familia se une en un coro de babeos y tiernas exclamaciones mientras yo sigo sin ver el mérito.

Coinciden en ver rasgos de virilidad del rostro de Pablito: "Tiene cara de niño, no de niña y va a tener carácter... mirad como frunce el ceño", dicen mientras el niño arruga el gesto justo antes de expulsar más gases (o algo).

Cuando yo ya estaba recopilando todos los baberos para hacer una hoguera e inmolar a algún adulto merecedor de ello, no pude (ni quise) reprimirme y se me ocurrió decir que TODOS los bebés son seres de rasgos asexuados: un bebé puede llamarse Antonia o Ramón y nadie lo distinguirá, salvo por las florecitas o los ositos de la ropa, siendo las ranitas ilustraciones textiles ambiguas (nótese en abuso de diminutivos como otro signo de la presencia de un infante).

Toda la familia se mesa los cabellos y alguien esconde a Pablo, sospechando que voy a arrancarle la cabeza y devorarlo mientras de mi garganta salen sonidos guturales y pedazos de Pablo: soy un monstruo.

Alguien apunta que soy una insensible y que lo que debería de hacer es rezar para que "El señor" me dé más sensibilidad y un hombre para no estar "solita en la vida" (sic). Todos se unen en el linchamiento y apunto mentalmente "ligadura de trompas" y/o "cambio de apellido".

Finalmente, de unos 20 familiares y amigos, 4 me han sugerido la inseminación artificial, como medio para realizarme como persona y sacudirme esa "mala leche" causada por la ausencia de "perrito que me ladre".

 
ecoestadistica.com