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La niña.

Recuerdo una gaviota de madera que teníamos colgada en el techo de mi habitación. De la gaviota, caía una cuerdecilla con un gancho al final. Si tirabas del cordino, el pájaro movía las alas.

Soy la niña y la pequeña de tres hermanos. Mi padres recurrían a mis hermanos cuando la niña lloraba:

"Vete a ver a la niña, que ya ha vuelto a meter la cabeza entre los barrotes de la cuna" o "Vete a ver a la niña, que tu hermano le debe de estar metiendo judías en la nariz otra vez"

Y mis hermanos, que cuando yo nací tenían 10 y 12 años, me veían como ese bulto rosado y llorón que no hacía más que expulsar mocos.

Un día, mi madre, llevo a mi hermano de la oreja hasta mi y le dijo, "Juega con ella a ver si deja de llorar" y mi hermano, desganado, abandonó los comics y me cogió en brazos para que tirara del cordoncillo de la gaviota.

Miraba la gaviota y dejaba de llorar.

Pero por esas cosas de la vida, el gancho que había al final del cordoncillo, se coló con una precisión pasmosa en mi orificio nasal.

Y mi hermano, con quízá 13 o 14 años, intentaba subirme a una altura suficiente para sacarme el gacho de la nariz. Y no podía sujetarme con un brazo y utilizar el otro para sacarme los elementos extraños de mi cuerpo. Y no quería decírselo a Mama-Tirita porque le iba a correr a collejas por la casa (porque Mama-tirita nos daba collejas, pescozones, azotes y algún pellizco). Así que se conformó con sostenerme a la misma altura para impedir que el gancho tirara de mi chata naricilla (aún pequeña) produciendo efecto desgarradores.

Según cuentas los anales de la familia, yo no lloraba porque la gaviota se movía. El que lloraba era mi hermano. Lloraba en silencio y aguantaba mi peso, confiando que en algún momento el gancho saliese con la misma facilidad con la que había entrado. Una solución sin sangre; ni suya, ni mía.

Por supuesto, finalmente tuvo que recurrir a un aullido de desesperación para que Mama-tirita acudiera en mi ayuda porque el cordoncillo comenzaba a estar tenso.

Yo era muy pequeña para recordarlo, pero esta anécdota ha adornado prácticamente todas las comidas familiares y aún, cuando nos juntamos, la cuentan. Y los 40 años de mi hermano le sonrojan, mientras yo me hago la víctima y con el dedo tiro de la nariz hacia arriba como si aún estuviésemos en aquel apuro. Y mi madre todavía le da algún pescozón de vez en cuando.

Y sí, aún con cosas en mis orificios nasales, mi infancia fue feliz.

36 voces discordantes

Empiezas con una historieta bucólica de amor fraternal y acabas en drama y dolor??? Esto no se me hace antes de dormir!!!

(Vale, vale. No hay TANTO drama, pero por exagerar un poquillo no pasa nada, no? Hala, wenas noxes...)

Bueno, esto sigue relajándome.

Mi familia no es la única a la que le pasan cosas extrañas...

Un abrazo.

Buenos días.

En fin, os han tenido que pasar cosas de estas...

No son tan extrañas. Vamos, creo yo. A mi me pasaron cosas peores en mi infancia...
Besos.

Si yo te contara la simbiosis de mi agujero de la nariz y las canicas (las pequeñas eh ), asi me han quedado ;)
Buenos días.

Nosotros somos cuatro, así que imagina (no puedo ponerte ninguna concreta porque mi madre se las ha contado TANTAS veces a TANTA gente que se reconocería) pero productos nocivos y objetos con vida propia son los más frecuentes en ellas, XDDDDDDD

Besos!

Buenos día. Mi nariz ya no es chata ni chiquita.

Lo de tener hermanos tan mayores siempre tuvo muchas ventajas y algunas desventajas muy dolorosas...

Besos.

Cuando somos pequeños nuestros orificios nasales son todo un universo.

Puedes meter cosas en ellos, puedes SACAR cositas de ellos......... ¡son tan divertidos!

Un beso

Y puedes crias cosas en ellos, como por ejemplo... judías.

Es estgupendo tener una infancia feliz, es lo mejor de todo

Huy, a mi sólo me paso que al ir a ver a mi hermano pequeño que estaba en el cochecito... pues como no llegaba... me apoyé un poco, el coche volcó y trasformé a mi hermano en bebe-bala.

Besoo

Edu

Tu estás empeñada en cambiar mi visión sobre todos los objetos que cuelgan del techo de mi habitación. Primero con lo de que medías casi lo mismo que el dirigible y ahora me imagino a una mini-mujertirita enganchada a la nariz con la bola del final de la cuerda de la gaviota (al lado del dirigible)

Menos mal que es dificil que tengas anecdotas relacionadas con aviones de la segunda guerra mundial y dinosaurios porque sino ibas a tomar posesión de todo lo que cuelga en mi habitación

Hombre... por dinosaurio solo tengo alguna historia con algún familiar fosilizado y eso...

Dios, que sueño.

Uy que bien! otro posible accidente infantil que no se me había ocurrido! ahora tendré que descolgar todas las lámparas de mi casa!

¡Ay!

Jo, Tiri, qué horror. Y bravo por tu hermano.

A mí me tuvieron que coger por los pies a medio camino entre el balcón y el suelo de la calle. Pero tampoco lo recuerdo.

A estas alturas tú estarías sin nariz y yo con crèpe por cabeza.

Espera...

¡Si tengo un crèpe por cabeza!

Yo he tenido que desatascar numerosas veces la cabeza de mi hermanita de barrotes de cuna y de barandillas cuando era un mico, es un clásico de la infancia, creo.

Seguro que yo también lo he hecho, aunque según mis padres yo era más de trepar y lanzarme de la cuna de cabeza, así me va.

Oye, y qué fue de la gaviota? La sacrificasteis?jejejeeje

Vale, contando toda la verdad (o un trocito), yo me metía trozos de esponja en la nariz y nadie se enteraba hasta que media yo olía a podrido porque una nueva civilización inteligente se estaba criando en mí. También me valía la gomaespuma o los cosos que llevaban los cascos antiguos, que también eran gomaespumosos.

Pero mi familia tenía poco afán científico, bih. Muchacha incomprendida.

holas... mmm, yo me metí el tapón de un bote de colonia de esos de plástico que todavía se utilizan. Sí, hombre, esos de colores que se rellenan con gel, colonia, masaje, alcohol... y que se desenroscan y hay un largo tubo... jo, seguro que sabéis cuáles son. Bueno, pues me metí ENTERO el pirindolo de arriba, el que se gira y así se cierra el bote, y si se gira en sentido contrario, coincide con el agujero y se abre.. Ufff. En fins.

Ya que estais, yo a mi hermana tirando de ella la saque un brazo.
La tuvieron que escayolar, y la salio alergia a la escayola. Estuve un mes rascandola con una aguja de hacer puento cual esclava

¿pero le sacaste un brazo cual geyperman? ¿te quedaste con el brazo en la mano? :-)

Canicas, bortones, garbanzos, monedas, ... cuando eres crío los agujericos de la nariz son talmente como agujeros negros, nada resiste su atracción, todo lo engullen...

Jo,yo no hice nada de eso, pero una vez...
Saliamos del cole mi hermano pequeño y un servidor, el se quedó rezagado, o perdido en...las telarañas de la incupisciencia propia de las aulas vacias. cuando todos habian salido ya, alumnos y profesores hube de subir a buscarlo, eso eran 4 plantas de las de los solegios antiguos, esas que cada una valía por dos. El caso es que cuando lo encontré le hice bajar de la mano. Como buen hermano mayor lo llevé así para protegerlo, y de paso evitarme volver a buscarlo en caso de extravio. El caso es que cuando ya veiamos a mi querida Mama, nuestra querida Mama, a escasos cinco escalones, o seis, o diez que se yo...solté a mi hermanito. Con toda la buena suerte que él se lanzó a los brazos de mama, sin contar con que aún habia más de cinco metros de enorme vacio entre ella y nosotros. Consecuencia cayó rodando por pocos escalones que quedaban, eso si, para llamar la atencion se golpeó la barbilla con el suelo por lo que los pequeños pero afilados dientecillos del maxilar inferior del tierno infante asomaron justo debajo del labio inferior. Para que luego digan de la responsabilidad del hermano mayor, de como cuidamos de nuestros acólitos. Je je je

Comprendido el "caso" añadiré que aon un par de puntos, 20 años despues no queda ni rastro de la aventura.

Me echo la siesta. Me levanto y hay una lista de comentarios "pues-yo". Unas se meten esponjas, otros canicas pero cuando he llegado al caso de Luciernaga, que le sacó un brazo al retoño fraterno, no he podido más que descojonarme...

La que se cuenta en mi familia es la toña que me pillé con dos años, a cuenta de los culos de chinchón que se habían dejado los muy asesinos de mis tíos y mi padre, un día de su cumpleaños.
La segunda borrachera ya fue con siete años, y también por culpa de mi padre, que se despistó; pero esta vez fue de moscatel, y bien que me acuerdo de que a la vuelta veía dos carreteras en donde a la ida sólo había una.
Muacks, Wendy.

hOLA OJKA. NO NO ME QUEDE CON EL BRAZO EN LA MANO, ESO ME HUBIERA PRODUCIDO UN TRAUMA PARA TODA MI VIDA. EL BRAZO SALIO DE SU SITIO Y HUBO QUE COLOCARSELO. SE SALIO DE LA CLAVICULA

Historias sobre adminículos introducidos en cavidades humanas hay a cientos en las urgencias médicas, como aquel cura que dijo estar cambiando la bombilla de la lámpara situada encima de la mesa de ping pong, le dio un desmayo y de repente se vio con el calzón bajao y la pelotilla débil e indefensa dentro de sí como una nariz redondita que apenas asomaba entre los mofletes de su orondo culo.
¿Leyenda urbana? Puede, pero mola.
Y cuidado con los caimanes de las alcantarillas y las panteras salvajes de los pirineos.

¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHGGGGGGGGGG!!

que situación mas chunga, tu hermano aguantandote heroicamente hasta que las fuerzas le flojeaban, y tu tan tranquila con el cordelillo en la nariz.
La de peligros que nos acecharon cuando eramos pequeños y ni siquiera eramos conscientes de ellos.
un saludo.

Mi abuela, mi hermano y yo jugando con una pelota en el salón. Mi abuela acabó con un brazo escayolado, y un cristal roto. Cosas de niños ...

Que buen escrito, me gusto encontrarlo...

felicitaciones y saludos, esta bueno tu blog!

visitanos y riete un rato, puedes aportar si quieres!

saludos

G.

¡Qué bonita historia! Entiendo perfectamente por qué la siguen contando en reuniones familiares: corta, graciosa, y hasta encierra un final feliz con su correspondiente moraleja. Estoy regresando al mundo de los blogs y este post, dentro de los miles que he leído a las carreras, es de los que más me ha gustado. ¡Nunca dejes de escribir, tiri!
...y bueno, yo que he pensado "vamos, a este excelente post hay que premiarlo con un comentario", entro al blog (normalmente te leo desde bloglines) y me encuentro con 31 comentarios antes que el mío. Me he sentido como el miembro #21262346 de un club de fans...

La niña baby... Ya de pequeñita estuviste "colgada". Muackis.

Tendrás una bonita nariz respingona ahora...

Vaya... estarías super mimada no?? Te lo dice una que es la peque, y la chica, con tres hermanos mayores....

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